Un Sol artificial en la Tierra parece una locura. Pero es el proyecto más ambicioso de Alemania y trabaja para hacerlo realidad.
De hecho, ha avisado al mundo que lo conseguirá muy pronto. Así, se convierte en una de las mayores promesas para obtener una fuente de energía casi ilimitada. Una que desafía los límites de la ciencia y la tecnología.
Pero, ¿serán los alemanes quienes logren lo que ningún otro país ha podido?
Alemania planea crear un Sol artificial, una máquina potente que puede hacer mucho por nosotros
Alemania concentra sus esfuerzos en desarrollar una fuente de energía tan poderosa como el Sol. Algo que pone de manifiesto, una vez más, la predilección de la humanidad por imitar lo que sucede en la naturaleza.
Si en algo nos hemos vuelto expertos es en mirar, analizar y replicar. Lo llevamos haciendo desde los albores de la civilización.
Al principio, nos limitábamos a hacer pinturas rupestres para dejar plasmado lo que sucedía a nuestro alrededor. Luego llegaron las obras maestras del Renacimiento y la curiosidad por hacer «algo más».
Ser espectador nos permite admirar lo que pasa en la naturaleza: el brillo del Sol, el crecimiento de una planta o el nacimiento de una nueva vida.
No obstante, con el tiempo hemos aprendido que muchos de los procesos que se realizan de forma natural pueden replicarse de manera artificial.
Aunque antes parecía imposible, hoy se puede crear vida sin necesidad de que dos personas sean pareja, hacer crecer una planta con luz artificial y descartar la sal del agua del mar para hacerla potable.
En Alemania ya saben todo esto y ahora la mira está en una meta mucho más grande.
El camino trazado por Alemania para alcanzar su Sol artificial
Pero ¿realmente es posible replicar al Sol?
En Alemania creen que sí y tienen claro cómo conseguirlo: con fusión nuclear.
Para ponerte en contexto, la fusión nuclear se trata de una reacción nuclear donde dos núcleos de átomos ligeros se unen. Al hacerlo, conforman otro núcleo más pesado.
Los átomos que se usan son isótopos de hidrógeno (deuterio y tritio). Durante esa fusión, se rebasan las fuerzas de repulsión electrostática entre los núcleos y se libera energía al crearse un núcleo más estable.
La cantidad energía que se emite en este proceso es muy grande, por lo que existe la posibilidad de que la materia ingrese en estado de plasma. Las reacciones derivadas de la fusión nuclear pueden tanto emitir como absorber energía.
Cuál es el plan para alcanzar el ansiado Sol artificial
El estado de Baviera, la empresa especializada en la fabricación de reactores de fusión nuclear tipo stellarator Próxima Fusión, la compañía energética RWE AG y el Instituto Max Planck de Física del Plasma (IPP) han alcanzado un acuerdo para colaborar en el desarrollo y el funcionamiento de la primera planta de energía de fusión de este tipo en el continente europeo.
Es más, también podría ser la primera del mundo.
Proyección del proyecto de Alemania
El propósito de Alemania es que esta instalación esté en marcha en la década de 2030, demostrando una ganancia neta de energía. ¿Qué quiere decir esto?
Que el reactor tendría que demostrar para entonces que puede generar más energía de la que consume.
El reactor de fusión de prueba se llamará Alpha y se levantará en Garching, muy cerca de las instalaciones del IPP.
Este mismo reactor será una herramienta útil para poner a prueba las soluciones tecnológicas que después permitan levantar a Stellaris, la primera planta comercial de energía de fusión de tipo stellarator en la localidad de Gundremmingen.
Si todo sale según lo planeado, Alemania se alzará como una potencia mundial en energía de fusión y habrá logrado su objetivo: crear una especie de Sol artificial. Es un plan muy ambicioso que puede llevarnos hasta un punto a nivel energético y tecnológico que todavía no hemos conocido. Mientras ese anhelado día llega, Japón acapara miradas con un dispositivo tan potente como 20 reactores.
