Imagina abrir tu factura y finalmente darte cuenta de que has estado pagando por algo que nunca consumiste. Y que para rematar, el monto no son cientos, sino de miles de dólares. Molesta, aunque ni siquiera te haya pasado. No es el caso de una mujer de California, quien ha tenido que hacer frente a un pago «injustificado».
Ahora tiene una deuda de muchos ceros y más preguntas que respuestas.
¿Cómo puede ocurrir algo así? ¿Podría pasarte?
Pagar mucho por lo que consumimos ya resulta molesto; hacerlo por lo que consumen otros lo es aún más
Abrir la factura de la luz y el gas es uno de esos momentos que no quisiéramos vivir nunca.
Aunque puede sonar exagerado, hay muchas familias que se encuentran en esta situación. Viven con el dinero justo y añadir, aunque sea unos dólares, a su presupuesto familiar es una «batalla perdida».
Cuentan cada dólar que entra y tienen calculados todos los gastos que tienen.
En estos contextos, cuando la luz y el gas suben de precio, les toca volver a calcular sus gastos y, en algunos casos, deben hacer sacrificios.
Incluso cuando la situación económica es buena, no es agradable desembolsar grandes cantidades de dinero. Simplemente nos gustaría que permaneciera ahí con nosotros, porque nos lo hemos ganado. Que se vaya rápido duele y plantea preguntas.
Algo que se intensifica mucho más cuando llegan facturas altísimas sin una explicación aparente. Una inquilina del condado de San Diego vive una situación angustiante, molesta y dolorosa debido a una situación como esta.
US$8000 en facturas y más preguntas que respuestas en California
La vecina de California tiene frente a ella pagos por facturas eléctricas de US$8000 por parte de SDG&E, tras descubrir que durante años le han cobrado en el contador equivocado, error que asegura que no es su culpa.
Según ha informado ABC 10 News San Diego, medio que también recogió varias declaraciones sobre el caso, Laura Vikara lleva más de cuatro años pagando sus facturas en tiempo.
Sin embargo, hace poco supo que su domicilio estaba conectado al medidor eléctrico equivocado, seguramente desde hace años.
«Cuando me mudé, llamé para poner la electricidad y me aseguraron que estaba en el contador correcto, pero al parecer nunca vinieron a comprobarlo», explicó Vikara.
La vecina de California reside en una propiedad con tres casas y dos únicos contadores eléctricos. Fue el año pasado, al llamar a la compañía por problemas de facturación, cuando Vikara y su casero se dieron cuenta de que algo no iba bien.
Una equivocación que salió cara
SDG&E decidió investigar lo sucedido y descubrió que los contadores habían sido cambiados. Vikara había estado pagando recibos que no eran suyos. En realidad, había consumido mucha más energía de la que aparecía en sus facturas.
Haber descubierto la equivocación no ha sido positivo para ella, ya que ahora tiene una deuda de US$8000 por pagos atrasados.
El origen del problema surgió en el año 2003, cuando tuvo lugar la construcción de las viviendas. SDG&E advierte que es extraño que tres viviendas compartan solo dos contadores.
La solución todavía no ha llegado
Al descubrir el error, las normas estatales exigieron a SDG&E refacturara a sus clientes de manera justa.
Por eso, a Vikara ahora le cobran la energía que realmente utilizó, mientras que la otra persona afectada obtuvo un crédito.
Por su parte, Vikara se ha mostrado disconforme con la resolución: «No estoy de acuerdo en cómo la factura podría costar el doble. Tendría que estar gestionando un gran almacén lleno de electricidad 24/7 para acumular una factura de US$8000».
La compañía de California sigue buscando una solución satisfactoria para Vikara, que continúa pagando. Aunque esta situación es un caso puntual y se trata más de una excepción que de una regla, Vikara no es la única persona que está viviendo un momento difícil a nivel económico debido a las facturas que llegan a su domicilio. 56 millones de personas están viendo inflar sus facturas de luz en Estados Unidos.
