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Energía

En California, que produce el 99 % de las nueces de EE. UU., añadieron cuatro minutos de presecado infrarrojo y redujeron hasta una quinta parte la energía consumida

Por Skarlett Soto · 3 noviembre, 2026 · 9:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
En California, que produce el 99 % de las nueces de EE. UU., añadieron cuatro minutos de presecado infrarrojo y redujeron hasta una quinta parte la energía consumida
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Secar nueces puede llevar más de 24 horas y requiere grandes cantidades de gas y electricidad.

En California, donde se concentra buena parte de la producción de nueces de Estados Unidos, este proceso representa un gasto importante para las plantas procesadoras.

Para reducir ese consumo, investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Universidad de California en Davis desarrollaron un sistema que incorpora un breve tratamiento infrarrojo antes del secado tradicional.

La tecnología comenzó a probarse hace más de una década y los resultados de las pruebas comerciales mostraron que podía reducir el consumo energético hasta casi un 20 %.

Lo interesante es que solo se necesitan unos cuatro minutos de tratamiento antes de que las nueces pasen a los secadores habituales.

Por qué el secado tradicional de nueces consume tanta energía

Después de la cosecha y el lavado, no todas las nueces tienen todas la misma cantidad de humedad.

Algunas conservan más agua que otras, tanto en la superficie como en el interior. Sin embargo, en los sistemas tradicionales suelen colocarse juntas en grandes depósitos donde circula aire caliente.

El problema es que las nueces más húmedas necesitan más tiempo para secarse.

Para evitar que quede demasiada humedad y aparezca moho durante el almacenamiento, las plantas suelen prolongar el proceso. Así, algunas nueces continúan recibiendo calor aunque ya estén suficientemente secas.

Esto supone un gasto innecesario de energía y también puede afectar la calidad del producto.

Una exposición prolongada al calor puede alterar el color de las nueces y perjudicar sus grasas si las condiciones no se controlan bien.

Por eso, los investigadores buscaron una forma de retirar parte de la humedad antes del secado convencional, sin dañar los frutos.

Cómo funciona el presecado infrarrojo de cuatro minutos

El sistema desarrollado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y la Universidad de California en Davis combina la radiación infrarroja con los equipos de aire caliente que ya utilizan las procesadoras.

Primero, las nueces se separan según su contenido de humedad para evitar que todas reciban el mismo tratamiento cuando no lo necesitan.

Las más húmedas pasan por una cinta transportadora donde reciben calor infrarrojo durante aproximadamente cuatro minutos.

Después entran en los secadores convencionales para completar el proceso.

Como parte de la humedad ya se ha retirado, las nueces necesitan pasar menos tiempo en los equipos de aire caliente.

En las pruebas comerciales, realizadas con una unidad capaz de procesar entre 10 y 15 toneladas por hora, el consumo de energía se redujo entre un 9,96 % y un 19,94 %.

El tiempo de secado con aire caliente también disminuyó entre un 13,6 % y un 26,5 %.

Al finalizar, las nueces alcanzaron un contenido de humedad cercano al 8 %, adecuado para su conservación.

Los investigadores también evaluaron el color, las características de sus grasas y su vida útil. Los resultados mostraron que el tratamiento podía reducir el tiempo de secado sin perjudicar la calidad del producto.

Qué ventajas puede tener este sistema para las procesadoras

En una planta que seca grandes cantidades de nueces cada día, reducir el tiempo de funcionamiento de los equipos puede representar un ahorro importante al final de la temporada.

Además, el sistema no exige necesariamente reemplazar toda la maquinaria.

El tratamiento infrarrojo puede incorporarse antes de los secadores tradicionales, aunque cada instalación necesita adaptarlo a sus propias condiciones de trabajo.

Otra ventaja es que, al terminar antes el secado, los equipos pueden quedar disponibles para procesar nuevos lotes.

La tecnología también podría probarse con otros frutos secos, como los pistachos. Sin embargo, no todos tienen la misma cantidad de humedad ni responden igual al calor, por lo que sería necesario realizar pruebas específicas.

Consumir menos gas y electricidad también podría ayudar a reducir las emisiones asociadas al secado, dependiendo de la energía utilizada en cada planta.

De todos modos, el ahorro real puede variar según las características de las nueces y el funcionamiento de los equipos.

Las pruebas en California mostraron que añadir apenas cuatro minutos de tratamiento infrarrojo puede reducir considerablemente el tiempo de secado con aire caliente.

En las instalaciones estudiadas, ese cambio permitió ahorrar casi una quinta parte de la energía sin perjudicar la calidad de las nueces.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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