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Energía

A 500 pies bajo un campo deportivo de Colorado Mesa funciona una red geotérmica que ahorra US$1,5 millones al año en energía

Por Skarlett Soto · 18 octubre, 2026 · 2:55 p. m. · 5 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
A 500 pies bajo un campo deportivo de Colorado Mesa funciona una red geotérmica que ahorra US$1,5 millones al año en energía
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Debajo de una cancha deportiva de Colorado hay algo que nadie podría imaginar al verla desde afuera: una red de tuberías que ayuda a calentar y enfriar los edificios de una universidad.

No es una instalación reciente. La Universidad de Colorado Mesa, en Grand Junction, comenzó a desarrollar este sistema en 2008 y desde entonces ha conseguido reducir considerablemente sus gastos de energía.

El ahorro ronda los US$1,5 millones al año, según el Departamento de Energía de Estados Unidos.

Ahora, la universidad quiere llevar esta tecnología a más edificios. Para hacerlo, inició nuevas perforaciones bajo su cancha de rugby, donde ampliará una red que ya aprovecha el calor del subsuelo.

Lo interesante es que no necesita quemar combustible para generar todo el calor que utilizan sus instalaciones. Buena parte de ese trabajo consiste en mover la energía térmica de un lugar a otro.

Una tecnología que aprovecha la energía del subsuelo

A varios metros de profundidad, la temperatura del terreno cambia mucho menos que la del aire exterior.

Colorado Mesa aprovecha esa característica mediante tuberías enterradas por las que circula agua. El circuito está conectado a bombas de calor que permiten calentar o enfriar los edificios según la época del año.

En invierno, el sistema extrae energía térmica del subsuelo y la utiliza para proporcionar calefacción.

Durante el verano ocurre lo contrario. Las bombas retiran el calor del interior de los edificios y lo transfieren al terreno.

Pero la red tiene otra ventaja: puede compartir calor entre distintas instalaciones.

Si un edificio necesita enfriarse mientras otro requiere calefacción, parte de la energía que sobra en uno puede aprovecharse en el otro.

Así se evita desperdiciar calor que todavía puede resultar útil.

Según los datos difundidos sobre el proyecto, los edificios conectados utilizan aproximadamente la mitad de la energía que necesitarían para calefacción y refrigeración con sistemas convencionales comparables.

La red fue creciendo con los años y, de acuerdo con las informaciones publicadas en 2026, ya conectaba alrededor de 20 edificios del campus.

Una expansión bajo la cancha de rugby

La Universidad de Colorado comenzó una nueva etapa de obras en octubre de 2025.

Esta vez eligió el terreno donde se practica rugby para ampliar su red de tuberías subterráneas.

El sistema existente cuenta con cientos de perforaciones que llegan a unos 500 pies de profundidad. 

Por esos circuitos circula el agua que permite intercambiar calor con el terreno.

La ampliación busca llevar el servicio a más residencias estudiantiles, edificios académicos y nuevas instalaciones, entre ellas un comedor universitario.

Una vez terminados los trabajos, la cancha podrá volver a utilizarse. Las tuberías quedarán enterradas y el espacio recuperará su función deportiva.

Qué se esperaba conseguir con las obras de 2026

En febrero de 2026, Colorado Mesa informó que esperaba terminar las perforaciones antes de la graduación de mayo y colocar después césped nuevo en la cancha.

La universidad calculaba que las obras aumentarían la capacidad de la red entre un 45 % y un 50 %.

También esperaba que, con las nuevas conexiones, el 79 % de los edificios del campus estuviera vinculado total o parcialmente al sistema.

Esas cifras eran previsiones de la institución, no resultados confirmados.

La idea era que la red pudiera seguir creciendo junto con el campus, sin que cada edificio nuevo necesitara depender por completo de equipos independientes de calefacción y refrigeración.

Menores gastos y más beneficios para el planeta

El ahorro económico es una de las razones por las que la universidad continúa ampliando esta tecnología.

Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, la red permite reducir los gastos energéticos en aproximadamente US$1,5 millones al año.

El organismo también calcula que los ahorros acumulados alcanzan unos US$15,9 millones.

Hay otro beneficio menos evidente: el consumo de agua.

Las estimaciones vinculadas al proyecto indican que la universidad ahorra alrededor de 10 millones de galones de agua al año.

Esto se debe, en parte, a que puede aprovechar el calor de sus edificios y reducir el uso de sistemas de enfriamiento que necesitan grandes cantidades de agua.

Y como las tuberías están diseñadas para permanecer enterradas durante décadas, la inversión puede seguir dando resultados a largo plazo.

La experiencia de Colorado Mesa muestra una forma diferente de climatizar edificios. En vez de tratar cada construcción como una instalación independiente, la universidad las conecta para compartir calor y aprovechar la temperatura del terreno.

Todo ocurre bajo los edificios y espacios que los estudiantes utilizan cada día, incluida una cancha de rugby que, a simple vista, parece una más.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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