La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) dio a conocer la decisión de eliminar todo el material de cesio-137 de alto riesgo en Carolina del Sur; esto transforma al estado en el número 13 de los territorios de la nación en quedar libre de este material, lo que refuerza el compromiso del Departamento de Energía con la eliminación de amenazas radiológicas, lo que resalta la importancia de proteger a las comunidades locales contra posibles incidentes de seguridad nacional.
Los irradiadores de cesio representan un peligro real
Al enfocarse en la reducción de riesgos, el enfoque principal de esta medida se encuentra en la peligrosidad que representan los irradiadores de cesio, los cuales, aunque son vitales para la investigación de cáncer y el tratamiento sanguíneo, suelen ser una fuente muy alta de radioactividad.
Las autoridades sostienen que, al encontrarse con instalaciones que poseen niveles de seguridad variables, los materiales podrían ser sustraídos por actores malintencionados para fabricar dispositivos de dispersión radiológica, que se las conoce como «bombas sucias», pero al retirar estos equipos en colaboración con socios locales, la NNSA cerró una vía de vulnerabilidad que podría haber sido explotada para generar caos y contaminación.
Desde la NNSA, Brandon Williams, como el representante Ralph Norman, destacaron que Carolina del Sur establece un estándar de liderazgo para el resto del país en materia de seguridad radiológica. Sin embargo, Williams sostuvo que esta misión es clave para negar a los adversarios el acceso a materiales peligrosos, mientras que Norman indicó que la eliminación del cesio-137 es una prioridad absoluta para evitar el uso indebido de recursos tecnológicos.
Carolina del Sur realiza una limpieza total de material radiactivo
En este caso, la limpieza total de material radiactivo de alto riesgo en Carolina del Sur genera un avance en materia de seguridad pública, pero según Brandon Williams, administrador de la NNSA, esta ejecución directa corresponde a una misión institucional de negar a los adversarios cualquier acceso a materiales peligrosos.
Cabe mencionar que, si se logra eliminar estas fuentes, se puede neutralizar de forma proactiva una amenaza que podría haber puesto en peligro la estabilidad y el bienestar de los ciudadanos. A través de un liderazgo estratégico, con la finalización de este proceso, Carolina del Sur establece un estándar de liderazgo para el resto de los Estados Unidos.
Asimismo, luego de posicionarse a la vanguardia de la gestión de materiales sensibles, se busca que con este esfuerzo se puedan implementar protocolos de seguridad radiológica. En ese sentido, el compromiso de la NNSA bajo la dirección de Williams asegura que elementos como el cesio-137 ya no estén presentes en instalaciones vulnerables; el gobierno muestra su capacidad de anticiparse a posibles actos de sabotaje o terrorismo radiológico.
La transición tecnológica que ocurre desde 2017
Desde 2017, la NNSA sigue realizando una transformación estructural en las instalaciones de Carolina del Sur mediante el Proyecto de Sustitución de Irradiadores de Cesio (CIRP), remarcando que este programa de carácter voluntario no solo será para retirar los dispositivos basados en fuentes radiactivas, sino que incentiva su reemplazo por tecnologías alternativas.
Al contar con el respaldo de la Ley de Autorización de Defensa Nacional John S. McCain para el año fiscal del año 2019, este comienzo permitió modernizar la infraestructura médica e investigativa del estado, eliminando el riesgo sin comprometer las capacidades científicas.
Tras ocurrir la culminación de estos esfuerzos, Carolina del Sur mantuvo la posibilidad de mejorar seguridad al integrarse al selecto grupo de 13 estados y territorios de Estados Unidos que quitaron el material de cesio-137 de alto riesgo. Por este motivo, al unirse a jurisdicciones como Alaska, Nevada, Puerto Rico y Nuevo México, el estado marca una red nacional de zonas protegidas.
