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Energía

La nueva central nuclear de Reino Unido, Hinkley Point C, incluirá una «discoteca» para peces que costará casi US$1000 millones y con la cual buscan salvar el 90% de la vida marina que moriría succionada por los sistemas de refrigeración

Por Skarlett Soto · 16 agosto, 2026 · 11:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
La nueva central nuclear de Reino Unido, Hinkley Point C, incluirá una «discoteca» para peces que costará casi US$1000 millones y con la cual buscan salvar el 90% de la vida marina que moriría succionada por los sistemas de refrigeración
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Las centrales nucleares necesitan enormes cantidades de agua para funcionar, pero al captarla también pueden arrastrar peces y otros animales acuáticos.

En el estuario del río Severn, la construcción de Hinkley Point C ha generado un debate precisamente por este problema. Algunas especies migratorias podrían terminar succionadas por los sistemas de refrigeración de la planta.

Para reducir ese impacto, la empresa responsable prepara un plan que combina diferentes tecnologías, entre ellas un curioso sistema de sonido submarino.

¿Será suficiente para proteger a los peces sin afectar el funcionamiento de una central de este tamaño?

Una central nuclear necesita tanta agua que sus conductos también pueden absorber peces protegidos

Para que una planta como esta funcione, es necesario bombear enormes cantidades de agua.

El agua se utiliza para mantener refrigerado el sistema de la central y después vuelve al entorno.

El problema aparece cuando las tomas no solo captan agua. Las corrientes también pueden arrastrar peces y otros organismos que se encuentran cerca.

El peligro es especialmente importante para especies migratorias, como el sábalo o el salmón.

Estos animales recorren el estuario del Severn para completar distintas etapas de su ciclo de vida y algunos pueden acercarse a las zonas donde estarán las tomas de refrigeración.

Por eso, Hinkley Point C tendrá que incorporar diferentes medidas para reducir la cantidad de peces que terminan entrando en el sistema.

Y una de ellas parece más propia de una discoteca que de una central nuclear.

Cientos de altavoces crearán una barrera acústica alrededor de las tomas de refrigeración

Para evitar que los peces terminen atrapados en los conductos, EDF ha probado un curioso sistema de sonido conocido popularmente como «discoteca para peces».

La idea consiste en utilizar altavoces bajo el agua que emiten sonidos para alejar a determinadas especies de las zonas peligrosas.

Las primeras pruebas realizadas por EDF Energy con sábalos dieron resultados llamativos.

Cuando el sistema estaba apagado, 14 de los peces marcados se acercaron a menos de unos 30 metros de las tomas. Con los altavoces funcionando, solo uno llegó tan cerca.

Los científicos también encontraron algo interesante al estudiar a los salmones.

Durante dos años de seguimiento, apenas dos de los ejemplares marcados fueron detectados a menos de aproximadamente un kilómetro de las tomas.

Al migrar hacia el océano, estos peces suelen desplazarse por el canal principal del río y mantenerse naturalmente alejados de esa zona.

Así, el comportamiento de algunas especies y la tecnología acústica podrían complementarse para reducir el riesgo.

La «discoteca» forma parte de un paquete de protección valorado en 700 millones de libras

La llamada «discoteca para peces» ha llamado la atención por su originalidad, pero el sistema acústico es solo una parte de un proyecto mucho más grande.

El paquete completo de protección tendrá un costo cercano a los 700 millones de libras, casi US$1000 millones.

Además del sistema de sonido, contempla entradas especiales que reducen la velocidad del agua para darles a los peces la posibilidad de escapar.

También incluye un sistema pensado para devolver al mar a aquellos que terminen entrando en los conductos.

En conjunto, estas medidas buscan evitar que alrededor del 90 % de los peces que podrían verse afectados por las tomas terminen siendo absorbidos.

Por eso, los casi US$1000 millones no corresponden únicamente a los altavoces submarinos, sino a todo el sistema diseñado para reducir el impacto de la central sobre la fauna.

Las pruebas acústicas ofrecen resultados prometedores, aunque todavía queda por ver cómo funcionará el conjunto cuando Hinkley Point C esté completamente operativo.

Por ahora, el experimento muestra algo curioso: para mantener alejados a los peces de una de las centrales nucleares más grandes de Reino Unido, una de las soluciones podría ser llenar una parte del estuario de sonidos que ellos prefieran evitar.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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