A partir de ahora, hay que prestar más atención que nunca al recibo de la luz de la CFE. Comenzaremos a ver un cobro nuevo. El incremento sostenido del precio de la electricidad ha generado que un importante número de familias recurran a las más ingeniosas estrategias para disminuir su consumo energético. Muchas de ellas pasan por suplantar hábitos derrochadores por costumbres más conscientes y responsables. Optar por esta forma de uso de energía no solo permite ahorrar dinero. Además, se traduce en una menor emisión de gases de efecto invernadero por cada kilovatio no utilizado.
Hábitos que bajan el costo de los recibos de luz
Mientras algunos ciudadanos le dicen adiós a la oscuridad y los apagones, otros están concentrados en reducir su consumo energético. Implementando medidas sencillas en el diario vivir es posible marcar una diferencia significativa en el costo final de las facturas de luz, sin necesidad de realizar grandes inversiones en el hogar. Uno de los tips más conocidos para bajar el valor de las facturas energéticas es utilizar focos de bajo consumo, dejando de lado las bombillas incandescentes.
Apagar la luz al salir de una habitación y aprovechar lo máximo posible la luz natural son otros dos hábitos que, aunque parecen simples, pueden resultar significativos para el bolsillo del usuario. Los electrodomésticos representan uno de los gastos más grandes en el domicilio familiar, por lo que conviene tomar ciertos recaudos con ellos.
El objetivo debería ser que consuman solo lo indispensable para ejecutar su función correctamente. Acciones conscientes que pueden implementarse en cualquier domicilio son llenar la lavadora antes de utilizarla, descongelar el refrigerador regularmente, cambiar el refrigerador viejo (por un modelo nuevo más eficiente) y verificar el sellado de puertas (para evitar escapes de frío y un posible gasto extra de energía).
Nuevo cobro que aparece en los recibos de la CFE
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) confirmó el nuevo monto mínimo a pagar por el servicio de energía eléctrica, que empezará a regir a partir del próximo mes. No importa si una casa está deshabitada, por contar con el servicio los usuarios están obligados a pagar una cuantía mínima. La medida aplica sobre todas las tarifas de México, de acuerdo al consumo mínimo de 25 kilowatts por hora.
La CFE dispone de un sistema tarifario escalonado, donde el precio por kWh va subiendo según el nivel de consumo. La Tarifa 1, que es la más común de México, reporta un costo de $1100 por kWh. Por lo tanto, el pago mínimo obligatorio será de unos 27 a 30 pesos por mes. Resultado de la suma de 25 kWh más impuestos.
Esta tarifa vislumbra un consumo básico con un valor de $1100 por kWh. A su vez, el consumo intermedio ronda los $1349 y el consumo excedente $3944 por kWh. Por medio de esta estructura, se fomenta el ahorro energético: cuanto más se consume, más caro es el kilowatt adicional.
Si no estoy en mi domicilio por un mes, ¿tengo que pagar el mínimo de la CFE?
Sí. La CFE ha ajustado su esquema de facturación de tal manera que existe un cargo base equivalente a 25 kilovatios-hora (kWh), sin importar el consumo real registrado en el domicilio. Esto quiere decir que, aunque una vivienda no utilice electricidad o solo consuma unos pocos kilowatts, el recibo comenzará a contar a partir de ese importe mínimo.
Lo que se pretende con esta metodología es cubrir los costos fijos de operación, mantenimiento y disponibilidad de la red eléctrica, puesto que conservar la infraestructura activa provoca gastos de forma constante, aunque no exista consumo por parte del usuario. En otras palabras, el nuevo sistema de la CFE estipula un mínimo como requisito para mantener vigente el contrato de suministro. Por otra parte, hay quienes miran hacia otras alternativas para bajar el precio de sus recibos de luz. Prueba de ello es este muro que produce energía 24/7.
