Durante años, dos terrenos agrícolas de Massachusetts dejaron de producir arándanos rojos porque cultivarlos ya no resultaba rentable.
Pero ahora volvieron a dar frutos. Y sobre las plantas hay algo que antes no estaba: paneles solares.
En las localidades de Plymouth y Kingston, dos proyectos consiguieron combinar la producción de alimentos con la generación de electricidad.
Los ingresos del alquiler de los terrenos para instalar los paneles ayudaron a recuperar una actividad agrícola que llevaba años detenida.
El resultado llegó en octubre de 2026, cuando la empresa Distributed Energy Infrastructure (DEI) anunció las primeras cosechas de ambos proyectos.
Cómo volvieron a producir arándanos bajo los paneles solares
Los proyectos se llaman Black Cat y Ring Road y están ubicados en Plymouth y Kingston, respectivamente.
En ambos casos, los paneles solares se instalaron sobre estructuras elevadas para dejar espacio a las plantas de arándano rojo y permitir el trabajo agrícola.
De esa manera, los agricultores pueden acceder a los cultivos y utilizar la maquinaria necesaria sin tener que retirar los paneles.
El agricultor Iain Ward participó en el diseño para buscar una distribución que permitiera seguir cultivando y aprovechar la luz solar.
Black Cat cuenta con un megavatio de potencia solar y una batería con capacidad de almacenamiento de 2,7 MWh.
Ring Road es más grande: tiene 4,4 megavatios de potencia solar y 13,5 MWh de almacenamiento.
Las baterías permiten guardar parte de la electricidad generada para utilizarla posteriormente, en lugar de depender únicamente de la producción del momento.
Pero lo más interesante de estos proyectos no está solo en la electricidad que pueden generar.
También está en lo que ocurrió debajo de los paneles.
Después de años sin actividad agrícola, los terrenos volvieron a producir arándanos rojos.
El alquiler solar ayudó a recuperar dos cultivos que habían dejado de ser rentables
Cultivar arándanos rojos requiere mantener los terrenos, controlar el agua y contar con equipos adecuados para trabajar durante la temporada.
En Black Cat y Ring Road, los costos habían hecho que continuar con la producción dejara de ser económicamente viable.
Por eso, ambos terrenos llevaban años sin cultivarse.
La instalación de los paneles abrió una nueva posibilidad.
Los propietarios comenzaron a recibir ingresos por el arrendamiento solar, lo que ayudó a crear las condiciones para recuperar los cultivos.
Además, la actividad agrícola volvió a generar ingresos mediante la venta de los arándanos.
Iain Ward participa en la gestión de los cultivos y obtiene ingresos por ese trabajo y por la producción agrícola.
Así, los terrenos tienen dos usos diferentes: producir alimentos y generar electricidad.
Eso no significa que la rentabilidad esté garantizada para siempre. Pero las primeras cosechas muestran que fue posible recuperar la actividad agrícola mientras los paneles permanecen instalados.
Qué falta saber sobre el efecto de los paneles en las cosechas
La combinación de agricultura y energía solar se conoce como agrivoltaica.
Aunque los proyectos de Massachusetts ya consiguieron sus primeras cosechas, todavía queda una pregunta importante: ¿cómo afecta la sombra de los paneles al crecimiento de los arándanos a largo plazo?
Un estudio publicado en Frontiers in Horticulture examinó plantas de arándano rojo de la variedad Howes bajo distintos niveles de sombra.
Los investigadores encontraron que una sombra moderada podía ayudar a reducir algunos efectos del estrés hídrico.
Sin embargo, también observaron cambios negativos en la fotosíntesis y otros procesos de las plantas, especialmente cuando aumentaba la sombra.
Por eso, todavía hacen falta estudios de varios años para conocer cómo influye este sistema en la cantidad y calidad de las cosechas.
Tampoco se puede asegurar que funcione igual con cualquier cultivo. Cada planta necesita condiciones distintas de luz, agua y espacio.
En Massachusetts, los primeros resultados son alentadores: dos terrenos que habían dejado de producir volvieron a cosechar arándanos rojos mientras generan electricidad.
Ahora habrá que observar cómo evolucionan las siguientes temporadas y si la combinación sigue siendo viable para los agricultores.
Por lo pronto, Black Cat y Ring Road muestran que instalar paneles solares no siempre significa dejar de cultivar la tierra que queda debajo.
Puedes revisar el estudio completo en: APA CITE: Priya, M., Sandler, H. A., Jeranyama, P., Nayyar, H., & Mupambi, G. (2025). Impact of shading following installation of agrivoltaic systems on eco-physiological and biochemical attributes of “Howes” cranberry in Massachusetts. Frontiers in Horticulture, 4, Article 1695943. https://doi.org/10.3389/fhort.2025.1695943
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



