La Administración de Información de Energía (EIA) reveló este viernes cifras históricas que reflejaron el meteórico progreso del país en el desarrollo de energía solar y eólica. Según el reporte, en 2025 el 17% de la demanda eléctrica fue satisfecha a partir de fuentes renovables.
Trump, a contracorriente del mundo
Desde su retorno al poder, el líder republicano dejó en claro que, entre las prioridades del proyecto MAGA, no está presente la transición energética. La decisión, que contrastó fuertemente con el interés de gigantes europeos y asiáticos en incursionar en la industria verde, cosechó críticas alrededor del globo.
Pero, haciendo oídos sordos, el primer mandatario dio un paso más allá y, en 2025, declinó su participación en organismos de relevancia para la protección de los recursos naturales, como el Acuerdo de París, alegando que sus demandas representaban un gasto económico innecesario para su administración.
En línea, a inicios de 2026, Trump confirmó su salida de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Y, a continuación, ordenó la revocación de la Endangerment Finding, normativa que regulaba la emisión de gases del efecto invernadero en el país.
Fiel a su estilo polémico, el magnate también aprovechó su participación en el Foro de Davos, realizado el pasado enero en Suiza, para reafirmar su negativa a apoyar proyectos vinculados a alternativas que desplacen a los hidrocarburos del podio energético.
Sin titubeos, el funcionario arremetió contra los países que invierten fondos en la compra de turbinas eólicas, a los que tildó de «estúpidos» por caer en el negocio de China, principal fabricante del equipamiento. «Aun así no he podido encontrar ningún parque eólico en China», observó.
De inmediato, el gobierno de Xi Jinping salió a defender sus principios ecológicos y ratificó su compromiso con impulsar la «transformación verde» y triunfar en la batalla por reducir el consumo de carbono a escala global (EuroNews).
Por su parte, Pedro Sánchez, presidente español, aprovechó la crisis del petróleo, que preocupa a las principales potencias, para recordar a sus ciudadanos que el amplio desarrollo de la nación en fuentes renovables asegurará un menor impacto en el precio local de los derivados del crudo (The New York Times), que en EE. UU. ya superó los US$100 por barril.
EE. UU. celebra avances en materia de energía renovable
En este escenario, y a pesar de la resistencia de su mandatario para reconocer las bondades de la transición energética, la EIA confirmó que Norteamérica rompió un récord histórico en generación de energía limpia en 2025, con el 17% del consumo de electricidad cubierto por sistemas fotovoltaicos y eólicos.
Según detallaron, «la generación neta conjunta de energía solar y eólica representó 760 000 gigavatios-hora (GWh) de electricidad», lo que marcaría la diferencia de 88 000 GWh más que en 2024. Asimismo, la producción representó un salto en 20 años, considerando que en el 2005 las fuentes renovables apenas cubrían el 1% de la demanda total.
En lo referente a la energía solar, destacaron un avance del 34% en comparación con 2024, con la generación de 296 000 GWh. Mientras que la energía eólica generó 464 000 GWh de electricidad, registrando el leve progreso del 3% más que el año anterior.
De esta manera, los paneles solares se convirtieron en el producto estrella de la industria sustentable norteamericana, gracias a la caída de los costes de instalación y los incentivos estatales, que permitieron que el sistema también se abriera paso en domicilios particulares.
Pese a los logros, el informe reitera la predominancia del consumo de los combustibles fósiles, que acapararon el 75% de la generación de electricidad a gran escala.
El camino de la energía geotérmica
Teniendo en cuenta el panorama actual, que dificulta el acceso a los barriles de petróleo, dado el conflicto en el estrecho de Ormuz, la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica (HGEO) planteó la posibilidad de que, hacia 2050, el calor proveniente del núcleo terrestre pueda abastecer el 15% de la demanda eléctrica global.
