La energía de las estrellas será nuestra.
Hemos logrado uno de los avances tecnológicos más impresionantes. Y es que tener la capacidad de absorber y almacenar la energía de estrellas como nuestro Sol, no es cualquier cosa. No, no hablamos de paneles solares y tampoco de baterías de litio; eso podría ser parte del pasado.
El tema es sobre una tecnología jamás vista y con potencial ilimitado. ¿Podría ser el fin de las tecnologías solares tradicionales?
Un grupo de expertos ha creado una «batería solar» ultraeficiente
Un equipo de investigadores ha desarrollado una «batería solar» capaz de almacenar luz durante días. Además, libera hidrógeno bajo demanda cuando el Sol se esconde.
Dos promesas que podrían revolucionar un sector que busca constantemente nuevas formas de abastecimiento.
Este nuevo avance de Alemania permite almacenar energía solar durante varios días para después liberarla en forma de hidrógeno con tan solo un cambio de pH.
El despliegue de paneles solares y aerogeneradores ha funcionado muy bien en el último tiempo. No obstante, hoy es momento de cambiar.
Necesitamos un almacenamiento inteligente y flexible, capaz de adaptarse a la intermitencia de las renovables.
Ante el avance de este tipo de energías, un equipo de investigación de las universidades de Ulm y Jena ha creado un sistema que combina la captación solar y el almacenamiento químico en un solo material.
Teniendo esta tecnología en «nuestras manos», podríamos lograr grandes cosas que hasta ahora nos han sido «negadas».
Captura y almacena la energía de las estrellas: Este es el potencial del invento que llega desde Alemania
Aunque ya hemos sido testigo de baterías que parecían imposibles, esta vez podríamos estar frente a una revolución para el mundo de la energía.
Esta tecnología podría utilizarse especialmente en sectores como la producción de acero neutro a nivel climático.
Bajo estas circunstancias, se demanda hidrógeno continuo y en grandes cantidades, además de contar con sistemas de almacenamiento solar químico que puede ayudar a suavizar los picos de demanda y disminuirla dependencia de la red eléctrica.
Este sistema nos otorga algo distinto a lo que hemos tenido hasta ahora, ya que no solo se centra en producir electricidad renovable, sino en convertirla en vectores energéticos que puedan transportarse y almacenar energía.
Otro escenario realista en el que podría tener futuro es en aplicaciones descentralizadas o entornos en los que el acceso a la red es limitado, puesto que complementa la electrólisis tradicional. Aún queda un largo camino por recorrer, pero el objetivo está claro y también la «fórmula» para conseguirlo.
Cómo funciona la «batería solar» de Alemania
Como mencionamos antes, el grupo de investigadores detrás de la «batería solar» pertenece a la Ulm University y la Universidad de Jena, donde han sabido desarrollar una batería solar molecular que almacena luz durante días y desprende hidrógeno bajo demanda cuando no hay Sol.
El foco de este sistema, descrito en su plenitud en Nature Communications, es un copolímero soluble en agua con actividad redox reforzada. O sea, es una macromolécula creada para almacenar electrones.
Los copolímeros tienen en su composición diversos bloques que han sido dispuestos para captar y retener energía química proveniente de la luz solar.
Durante el proceso de carga, el sistema se expone a la luz solar, junto con catalizador con un colorante de rutenio luminiscente. Esa misma radiación permite almacenar electrones en polímero con una eficiencia por encima del 80%. Un porcentaje significativo en sistema fotocatalíticas acuosos.
La energía de las estrellas no se pierde, solo queda «en pausa»
La energía no se pierde de forma rápida en este invento. Su estado cargado se conserva por varios días, lo que quiere decir que la luz obtenida hoy puede transformarse en hidrógeno mañana o pasado mañana.
Eso modifica el paradigma impuesto. Ya no es absolutamente imprescindible producir y consumir energía solara l mismo tiempo.
¿Qué ocurre cuando queremos recuperar la energía almacenada?
El sistema se activa por medio de la adición de un ácido y un catalizador de evolución de hidrógeno. Los electrones almacenados en el polímero reaccionan así con protones y producen hidrógeno molecular (H2), con una eficiencia alcanzada en esta etapa de un 72%.
Estos científicos alemanes han logrado algo que llevábamos años persiguiendo: la posibilidad de absorber y almacenar la energía del astro rey. En simultáneo, también ha conseguido crear hidrógeno, abriendo un nuevo y amplio abanico de posibilidades. Aunque esta forma de almacenamiento es muy llamativa para el momento actual, también conviene mirar de cerca las bondades de la «nieve marina» y su poder de almacenamiento de carbono.
