El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) presentó su estrategia de ciberseguridad e intensificó lo que calificó como «resiliencia energética» en el podcast Cyber Focus del Instituto McCrary de la Universidad de Auburn, donde el subsecretario de Energía y director de la Oficina de Ciberseguridad, Seguridad Energética y Respuesta ante Emergencias (CESER), Alex Fitzsimmons, ofreció detalles sobre los próximos pasos del país por la alta demanda energética de la IA y la protección de la red eléctrica a nivel nacional.
Demanda por IA
El propio secretario de Energía, Chris Wright, señaló la energía como un sector crítico de la economía de Estados Unidos al momento de la asunción de Donald Trump como presidente en su segundo mandato. En cuanto a números, la pérdida proyectada del mayor productor de energía del mundo, según las estimaciones oficiales, era de -100 gigavatios de generación eléctrica confiable para 2030, lo que habría prolongado los apagones masivos.
Como respuesta, una de las políticas de Trump al momento de asumir el cargo estuvo direccionada a los tres ejes principales para enfrentar la alta demanda de inteligencia artificial y los centros de datos: estabilizar, optimizar y expandir el sistema energético. Desde ese lugar, Wright y Fitzsimmons establecen el diálogo y el segundo de estos lo desarrolló en extenso en el podcast difundido de manera oficial por el DOE.
EE. UU. pone foco en la IA y en la seguridad de la red eléctrica
Alex Fitzsimmons, el subsecretario de Energía, ofreció detalles acerca del enfoque que toma la gestión Trump sobre la energía y el intento de dominancia en este aspecto para proteger la red eléctrica frente a lo que consideró «amenazas cibernéticas y físicas estatales del extranjero». Siendo una de las voces autorizadas hablando sobre materia energética, el funcionario del DOE explicó que el avance en la IA va de la mano con el predominio en materia energética.
«Si bien estábamos en camino de perder 100 gigavatios de generación confiable y despachable de energía para 2030, ahora podríamos necesitar construir 100 gigavatios para ganar la carrera de la IA», agregó el subsecretario para también desarrollar que ven con buenos ojos a la energía nuclear y la consideran «la forma más limpia y segura de energía que existe en el planeta Tierra». Junto a esto, afirmó: «El presidente Trump y el secretario Wright han hecho de ganar la carrera de la IA una prioridad máxima para el gobierno federal».
Más adelante, desarrolló que hay compañías que reconocen la importancia de la tecnología y que posibilitan que la política ingrese económicamente a esto, ya que «el pueblo americano no puede cargar con el peso de los nuevos centros de datos». En ese caso, nombró el Programa SPARK y los US$1900 millones invertidos para modernizar la red eléctrica, el préstamo de US$25 000 millones al sector energético del sur de Estados Unidos para frenar la crisis, el objetivo de cuadruplicar la capacidad nuclear, de 100 a 400 gigavatios, o el Ratepayer Protection Pledge.
Para finalizar, Fitzsimmons puso foco en la parte de seguridad, de la cual está a cargo en el CESER, y señaló que es importante trabajar en conjunto para poder construir la infraestructura sin tener que sacrificar la velocidad. «Podemos lograr asequibilidad, confiabilidad y hacerlo de manera rentable», sumó para hablar de la construcción de infraestructura para soportar la carrera de la IA, cuidar la economía, evitar la falta de energía y proteger la seguridad de Estados Unidos.
Consecuencias de la tormenta Fern
Tras la catástrofe de invierno a mediados de enero de 2026, el número de hogares sin suministro eléctrico alcanzó 1 millón en los picos de mayor intensidad del temporal, lo que provocó la movilización de 65 000 trabajadores para atender los daños. Según Fitzsimmons, la línea de distribución local fue lo que falló, ya sea por el derribo a causa del hielo o por los vientos.
