El proceso de transición de la energía en todo el mundo está en una suerte de carrera contrarreloj para alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura media a 2,7 °F. El WRI (Instituto de Recursos Mundiales) y la plataforma Systems Change Lab nos advierten que la parte que ocupan las energías limpias (la solar y la eólica) ha de dar un salto extraordinario en los próximos años. Hemos de producir un cambio que pase del nivel de sólo el 17 % hasta alcanzar algo más del 57 % de la electricidad mundial, todo ello para 2030.
La distancia entre la senda histórica y el objetivo climático global
La trayectoria histórica reciente ilustra la necesidad imperiosa de incrementar de forma considerable el ritmo de la instalación. Entre 2020 y 2025, la cuota conjunta de energía solar y eólica del mundo pasó del 9 % al 17 %, lo que significó un crecimiento promedio moderado de solo 1,6 puntos porcentuales anuales. Si bien este crecimiento confirmó la inserción comercial de dichas tecnologías, sigue siendo insuficiente como respuesta a las demandas climáticas globales.
Para cerrar la brecha y aproximar el 57 % al final de la década, el ritmo de expansión mundial debería multiplicarse por cinco. Esto es, entre 2025 y 2030, la cuota conjunta de generación solar y eólica tendría que crecer a una tasa promedio de 8,0 % por año. Este tipo de aceleración implica la transformación radical de las cadenas de suministro y la modernización de las redes de transmisión para la inserción masiva de fuentes intermitentes.
Evolución veloz en energía solar y eólica
Diversos estados han corroborado de forma concreta que se pueden alcanzar velocidades de desarrollo incluso cercanas al ritmo mundial que se requiere. En el caso de la energía eólica, Uruguay ha sido el ejemplo más relevante: la participación de este recurso pasó del 1 % al 35 % entre 2013 y 2018, con un crecimiento medio anual de 6,8 %. En el mismo camino, Dinamarca pasó del 20 % al 51 % en términos de energía eólica entre 2010 y 2015, al igual que Lituania, que alcanzó el 48 % entre 2014 y 2019, tras una serie de avances desde el 19 %.
El aprovechamiento de la radiación solar ha mostrado igualmente hitos en diversas naciones geográficamente diferentes. En África, Namibia pasó de contar con un 6 % a un 39 % entre 2017 y 2022, lo que se traduce en un crecimiento medio de 6,6 %. En América Latina, El Salvador pasó del 0 % al 26 % entre 2016 y 2021, mientras que, de nuevo, Chile combina ambas tecnologías y logra pasar del 16 % al 38 % de su matriz eléctrica entre 2020 y 2025.
Modelos mixtos y aprendizajes para la escala planetaria
El crecimiento simultáneo de los parques solares y eólicos ha sido la opción más moderada para la estabilidad y rapidez. Los Países Bajos aumentaron la participación renovable total del 14 % al 45 % entre 2019 y 2024, con una media anual del 6,2 %. Grecia empleó una estrategia parecida para pasar del 19 % al 41 % entre 2018 y 2023; mientras que Hungría y Jordania prosperaron espectacularmente impulsadas por la energía fotovoltaica, alcanzando un 26 % y un 23 %, respectivamente.
Ellos son ejemplos que muestran que las barreras técnicas y de precios han podido ser atacadas en economías altamente avanzadas y emergentes. El reto de la gobernanza internacional será llevar esas trayectorias de alto rendimiento a la escala planetaria. Pasar de las excepciones nacionales a la regla internacional requerirá que existan flujos de financiación muy ágiles, que se actúe ágilmente para conseguir permisos y un marco regulativo fiable que atraiga el capital necesario para posibilitar la llegada masiva en términos de tiempo.
La advertencia del Instituto de Recursos Mundiales subraya que la ventana de posibilidades para mantener el calentamiento a 2,7 °F depende de una movilización industrial sin precedentes. Para poder escalar la participación de la energía solar y eólica hasta el 57 % de la electricidad mundial en 2030, se requiere un incremento continuo en la participación de la energía solar y eólica de 8,0 %.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



