Estados Unidos vivirá dentro de muy poco un ajuste de horario. El objetivo es claro: optimizar el uso de la luz solar y disminuir el consumo energético. No ser consciente del cambio de horario puede dificultar el día a día, generando retrasos y molestias. Para que tu vida no se vea afectada por este «detalle», te contamos cuál es el día y la hora exactas en las que «todo» cambiará.
Qué hay detrás del cambio de hora de Estados Unidos (y de muchos otros países)
Son muchas las regiones en el mundo que implementan la práctica del cambio de horario, especialmente en Europa. La máxima aspiración es aprovechar las horas de luz durante el día. Aunque eso no hace las jornadas más cortas, puede significar grandes cambios para el ciudadano. Hace más de 100 años, en 1918, empezó a implementarse esta práctica, durante la Primera Guerra Mundial.
Se vio como un camino efectivo para disminuir el consumo de combustible y potencial el rendimiento industrial a través del aprovechamiento de la luz solar, apreció USAFacts. Su implementación fue intermitente en diferentes momentos de la historia, hasta que se promulgó la Ley de Hora Uniforme de 1966. Hoy estamos en «otra época» y, a nivel personal, cada uno tiene su propia opinión sobre esta ley.
La luz solar es un elemento natural que tiene un papel fundamental en la regulación de nuestro estado de ánimo. Aunque la decisión de diferentes gobiernos del mundo tiene más en cuenta cuestiones económicas y de productividad, merece la pena reparar en este asunto. Recibir la influencia de la luz natural es un potente regulador del bienestar emocional para ti y cambiarte el ánimo. Llevarte de un día triste a un día para recordar. En contraposición, la falta de luz solar puede derivar en síntomas de tristeza.
Qué nos ofrece y «nos quita» el cambio de horario en Estados Unidos
Por parte del usuario, el cambio de horario solo demanda atrasar o adelantar una hora el reloj. La simplicidad de su proceso no ha conseguido convencer al mundo entero, ya que esta práctica sigue viéndose como algo polémico. Según Time and Date, proporciona interesantes beneficiarios de cara a la época veraniega. Por un lado, reduce el consumo energético, puesto que permite disfrutar de mayores cantidades de luz por la tarde y menos iluminación artificial.
Asimismo, impulsa las actividades al aire libre y reduce los accidentes de tránsito (a mayor luz, mayor visibilidad). Pero no todo es color de rosa. También puede interrumpir tu sueño. El cambio de hora puede afectar a tu ritmo circadiano, derivando en problemas para conciliar el sueño y bajando los niveles de productividad.
Con «una de cal y otra de arena», el cambio de hora sigue adelante en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Faltan apenas unas semanas para que el reloj marque un horario diferente y saberla puede marcar el ritmo de un nuevo comienzo para ti. Prepara el calendario y una lapicera para anotar porque estás a punto de descubrir una de las fechas más señaladas del año.
Qué día cambia la hora en Estados Unidos
Estados Unidos ya palpita su horario de verano 2026, que adelantará los relojes una hora para dar inicio a un nuevo ciclo estacional. La transición se vivirá el próximo domingo, 8 de marzo a las 2.00 horas, momento en el que el reloj pasará directamente a las 3.00 horas, «devorando» una hora. Los dispositivos tecnológicos actuales modifican el horario de forma automática.
Algo que no sucede con los sistemas analógicos y los dispositivos sin conexión, que demandan nuestra intervención para quedar «al día». Este horario se extenderá por casi ocho meses, regresando al horario habitual (que es el que rige actualmente) el 1 de noviembre de 2026, el primer domingo de ese mes. Según recoge la web del Departamento de Transporte de Estados Unidos, no tiene un carácter universal dentro del país. Esto hace que el estado de Hawái y la mayor parte de Arizona no estén adheridos al cambio de hora.
Estados Unidos es uno de los países que apuesta por cambiar la hora en la época veraniega, cuando las horas de Sol se pueden aprovechar más y los días se sienten más largos. Además, se trata de una táctica infalible contra los aumentos de los montos reflejados en la factura de la luz.
