Mientras disputa a Irán el dominio del estrecho de Ormuz, Estados Unidos evalúa alternativas de cara al futuro para garantizar la sostenibilidad de sus fuentes de energía. En esta línea, la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica (HGEO) recordó el potencial de este último recurso para abastecer de energía eléctrica al país.
Estados Unidos quiere recuperar el estrecho de Ormuz
Desde el inicio de la guerra en el Golfo Pérsico, analistas en la materia vaticinaron la disminución de la oferta de crudo en circulación ante la maniobra de las fuerzas que responden al régimen de los ayatolás y que, en represalia por los atentados que recayeron sobre Teherán, ordenaron el secuestro del estrecho.
Considerada una de las rutas de tránsito petrolero más importantes del mundo, el camino que conecta el Golfo con el mar de Omán atrajo la atención del mundo después de que los iraníes restringieran su circulación a los aliados de EE. UU. e Israel.
Temiendo el cumplimiento de los pronósticos que indicaban un inminente desabastecimiento ante la prolongación del conflicto, la desconfianza de los mercados disparó el costo del barril de crudo, en un salto no visto desde el 2023 y que, de momento, alcanzó los 105 USD.
En este escenario, Norteamérica volvió a dar qué hablar al intentar paliar las complicadas circunstancias jugando una polémica carta: el pasado jueves, el secretario del Departamento del Tesoro oficializó el levantamiento de las sanciones impuestas a Rusia para la venta de petróleo.
Scott Bessent explicó que se trata de una medida temporal y que se extenderá por apenas 30 días, lo necesario para descomprimir la agitación en el ámbito petrolero y poner tope a la escalada de su valor. El gesto, que no pasó desapercibido, fue señalado por la Unión Europea. En contraste, el organismo ratificó que se mantendrá firme en sus sanciones contra el Kremlin y velará por los intereses de Ucrania y el fin de la guerra.
Mientras la potencia americana diseña estratagemas para lidiar con las consecuencias del enfrentamiento con los hombres de Mojtabá Jamenei y exige el respaldo de la OTAN y naciones aliadas para despejar el cruce, no son pocos quienes apuntan al silencio de China, que permanece impasible y aferrada a sus desarrollos en materia de energía limpia y renovable.
HGEO e IEA proponen explotar la energía geotérmica
Famoso por su militancia contra el ambientalismo y la negación de la urgencia de fenómenos como el cambio climático, Donald Trump fue duramente criticado desde su retorno al poder por su escaso interés en el crecimiento de la industria sustentable.
Y, aunque recientemente intentó tranquilizar a sus ciudadanos sosteniendo que su nación cuenta con las reservas de petróleo necesarias, ya que es el mayor productor de la materia prima a nivel mundial, este martes su administración aprovechó las circunstancias para reafirmar su interés en incentivar la explotación de la energía geotérmica.
Utilizando el calor del núcleo terrestre como motor para generar electricidad y calefacción, se trata de una fuente que, en comparación con el crudo, posee bajo impacto ambiental, además de ser inagotable y presentar costos de extracción estables.
Respaldados en un informe de la Agencia Internacional de Energía que prevé que, hacia 2050, la energía geotérmica podría abastecer al 15% de la demanda de electricidad en todo el planeta, desde la Oficina de Hidrocarburos y Energía Geotérmica se declararon a favor de «la adaptación de la tecnología del petróleo y el gas para liberar este potencial».
Cabe destacar que, en la actualidad, Estados Unidos cuenta con la mayor central eléctrica geotérmica del mundo, ubicada en California y en funciones desde 1960. Aun así, su producción no pudo desplazar a los hidrocarburos y al gas natural del podio.
Apagones en Cuba
En un panorama que agrava las paupérrimas condiciones de vida en las que sobreviven los isleños desde hace décadas, Cuba clama por una solución urgente a los apagones de su sistema eléctrico que, a raíz del bloqueo petrolero ordenado por Trump, entró en colapso, imposibilitando la vida cotidiana y el acceso a necesidades básicas como la refrigeración de alimentos.
