Los latinos son los que pagan más cara la energía en EE. UU. Esto es un pensamiento generalizado en la comunidad inmigrante hispana pero qué hay de cierto realmente. Veamos los datos que se barajan y comparemos con el resto de los hogares del país norteamericano. ¿Será realmente así? ¿Cuál es la verdad en esta discusión?
Cuánto paga una familia latina de luz en EE. UU.?
El estudio Los Latinos trabajadores necesitan alivio de los altos costes energéticos ha revelado una realidad dura para los inmigrantes del país. Por si no tuvieran suficiente con dejar su lugar de origen y extrañar sus raíces, la factura de luz los acecha como un león a su presa. Se están viendo afectados de forma descomunal por elevados costes energéticos, según ha expuso este informe del Progressive Policy Institute (PPI).
Mediante su análisis, se ha llegado a la conclusión de que los hogares latinos casi duplican las probabilidades de los hogares nativos de vivir inseguridad energética. Un concepto que se define como la dificultad para poder permitirse la energía y conservar una temperatura segura en el hogar.
Elan Sykes, director de Política Energética y Climática en PPI y escritor del informe, manifestó que «la política energética con demasiada frecuencia ignora las luchas diarias de las familias trabajadoras. Aunque muchos latinoamericanos apoyan la energía limpia, toman decisiones basadas en el coste, y las políticas actuales les obligan a pagar más por menos».
Posibles opciones para los hispanos de Estados Unidos
En el informe de PPI se insta a establecer modificaciones en las prioridades de justicia medioambiental para abarcar costes, acceso e infraestructura, de la mano de las preocupaciones climáticas. Ofrece un plan prospectivo para obtener una posible equidad energética, que contempla una mezcla energética equilibrada y tecnológicamente neutral que incorpore energías renovables, energía nuclear y gas natural bajo en metano.
También menciona reformas aceleradas de permisos para acelerar las mejoras de la red y oleoductos y la expansión de programas federales de asistencias, entre otras soluciones. «Para los latinoamericanos, el coste de vida es una prioridad máxima. Cualquier estrategia climática exitosa debe reconocer que la asequibilidad es esencial para la sostenibilidad», aprecia Sykes.
Las encuestas expuestas por PPI ponen de manifiesto que el 69% de los latinos de clase trabajadora toman sus decisiones energéticas basadas en el coste que supone que, para ellos, no en la huella de carbono que dejan. Un aspecto que enfatiza la necesidad de encontrar soluciones pragmáticas que brinden ventajas tanto a nivel económico como medioambiental.
Por qué los hogares latinos pagan tanto por su factura de luz en Estados Unidos
Pero, más allá de lo que se pueda hacer para remediarlo, ¿cuál es la razón por la que estamos pagando tanto en la factura de la luz? El informe mencionado crítica políticas excesivamente restrictivas que atrasan o bloquean la infraestructura necesaria para la fiabilidad de la red. Advierte así que la oposición a nuevas subestaciones y oleoductos con frecuencia ha dejado a los barrios de ingresos más bajos con facturas altas y mayores índices de contaminación.
La realidad es que las facturas de luz son cada vez más altas en Estados Unidos, especialmente para los latinos. Y el análisis menciona varios aspectos influyentes, como las carencias en infraestructuras, una vivienda obsoleta y electrodomésticos ineficientes. Estos factores incrementan la carga energética para las comunidades latinas de clase trabajadora tanto en áreas urbanas como suburbanas.
En el caso de Los Ángeles y Boston, el estudio muestra que los barrios de mayoría latina a menudo no cuentan con acceso a energía limpia y asequible por la lentitud existente en la obtención de licencias y la falta de inversión en la infraestructura.
Pese a que el escenario energético se torna gris para quienes vivimos en hogares hispanos en Estados Unidos, todavía hay esperanza. Si reparamos en hábitos cotidianos y modificamos algunos ítems, los recibos de luz pueden tornarse ligeramente más bajos, mientras las autoridades buscan una salida.
