El gobernador Greg Abbott confirmó este miércoles la apertura del período para enviar las solicitudes para formar parte del proyecto del renacimiento nuclear en Texas, con el que el distrito espera convertirse en bastión de la energía nuclear norteamericana.
Texas quiere ser la capital energética de Estados Unidos
Consolidada como uno de los puntos geográficos críticos para el desarrollo de la industria petrolera nacional, Texas tiene garantizada la prosperidad en materia energética gracias a la inversión en infraestructura proveniente del sector público y privado.
Según la EIA, el distrito se destaca como zona enriquecida para la producción energética gracias a sus yacimientos de crudo y gas natural. Pero además, el estado también está a la vanguardia de los avances en tecnología renovable gracias al impulso dado a la energía eólica.
Asimismo, la presencia de recursos geotérmicos hacia el este y el sur de su territorio la posiciona como foco de proyectos a futuro encabezados por el Departamento de Energía, que actualmente se aboca a la explotación de la energía geotérmica que, calcula, podría abastecer el 15% de la demanda eléctrica global hacia el 2050.
Otra ventaja del territorio es su potencial en minerales críticos, materia prima que cobra mayor protagonismo en la era de la inteligencia artificial, por su rol en la fabricación de chips y en la infraestructura de los centros de cómputo.
En estas circunstancias, el gobierno de Greg Abbott realizó una nueva apuesta a favor del posicionamiento de Texas como polo del desarrollo energético. Y, a través de la Oficina de Energía Nuclear Avanzada de Texas (TANEO), asignó US$350 000 000 al Fondo de Desarrollo Nuclear Avanzado de Texas (TANDF), la mayor inversión estatal en el área registrada en Estados Unidos.
En concreto, la abultada cifra estará destinada a financiar la construcción de proyectos nucleares avanzados en la zona, mediante un sistema de reembolsos y bonos que buscará asegurar tanto el inicio de las obras como su culminación.
Además de cooperar con la soberanía energética del Estado trazando el camino para proyectos de corte nacional, la ambiciosa iniciativa también espera motorizar el empleo. «La energía nuclear proporciona una solución energética eficiente y fiable, a la vez que crea empleos bien remunerados», explicó Abbott.
Detalles del proceso de inscripción
El programa estará disponible para «empresas, organizaciones sin fines de lucro y entidades gubernamentales, incluidas instituciones de educación superior» que cuenten con permiso de construcción o licencia registrada para el proyecto en la Comisión Reguladora Nuclear (NRC).
Según la página web oficial del proyecto, los interesados en participar deberán adelantarse a enviar la notificación de intención antes del 23 de abril a las 17:00 (hora central de verano). Superada esta primera instancia, el período de inscripciones formales estará abierto hasta el 14 de mayo en el mismo horario.
Respecto a los gastos reembolsables, TANEO detalló que contempla los costos de desarrollo tecnológico, estudios de viabilidad e ingeniería, planificaciones de emplazamiento y solicitud de permisos de la NRC y permisos locales, estatales y federales en general.
Otros proyectos en el sur
Luego de que el bloqueo del estrecho de Ormuz recordara a las naciones del mundo el carácter perecedero de los hidrocarburos y pusiera en jaque al mercado petrolero, Donald Trump se apresuró en pactar con Japón la concreción de proyectos energéticos que también motivarán el progreso de otros estados de la región sur de Estados Unidos.
Tal fue el caso de Tennessee y Alabama, que fueron beneficiados con la propuesta de GE Vernova Hitachi, que buscará construir reactores nucleares modulares pequeños con una inversión básica de US$40 000 millones. Las construcciones representarán un salto en la infraestructura de las plantas, que contarán con un diseño más asequible y basado en el ensamblado en serie.
