En su objetivo por consolidar su posición como referente global en el sector del gas natural, Estados Unidos, a través de su Departamento de Energía, continúa apostando a la industria y el secretario Chris Wright señaló al recurso como uno de los más importantes para su país en un contexto de alta demanda energética mundial. En simultáneo, los últimos informes indican que las exportaciones de gas natural licuado (GNL) alcanzaron niveles récord en 2025 por la agresiva campaña energética de la administración Trump.
El «boom» exportador
Según los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), la exportación de gas natural licuado alcanzó los 13 000 millones de pies cúbicos por día y un nuevo récord para el país. A la vez, en cuanto a propano, se exportaron en promedio 1,8 millones de barriles diarios, similar a lo que pasó con el etano, donde registraron exportaciones de 570 000 barriles por día, siendo un 19% más que en 2024.
Según la información de la EIA, la India es el principal comprador y registró un crecimiento del 101% respecto al año anterior. Junto a ella, otros asiáticos como Singapur, Vietnam o Indonesia reciben aproximadamente 70 000 barriles diarios de gas natural licuado, etano, propano y butano, los principales hidrocarburos líquidos para el sistema energético de Estados Unidos.
Estados Unidos y el rol del gas natural
El secretario Chris Wright, a cargo del Departamento de Energía, publicó en su cuenta de X, durante la mañana de este lunes, una nueva defensa del gas natural como eje de la estrategia energética de Estados Unidos. Luego de medidas que posicionan al recurso como una herramienta geopolítica y tecnológica, el titular ahondó y pidió liderar en la materia para conquistar la era de la inteligencia artificial.
«El gas natural es la principal fuente de poder de Estados Unidos. Es nuestra fuente de electricidad más grande y barata, y también nuestro principal combustible para la calefacción. El gas natural es también clave para que Estados Unidos lidere en inteligencia artificial y para que resulte económicamente atractivo recuperar la industria manufacturera de alto consumo energético para nuestro país», escribió Wright.
Simultáneamente, los precios europeos en gas natural registraron un alza menor, pese a la alta demanda y las subas considerables de los futuros en Estados Unidos.
Respecto a la vinculación desde el DOE entre el gas natural y la inteligencia artificial, el trabajo de la administración Trump por profundizar en la exportación y la reindustrialización sigue en marcha desde el inicio del segundo mandato en 2025. Luego de la apertura de tierras federales, los permisos acelerados para la producción de gas y petróleo, junto con el apoyo a la fabricación de centros de datos en todo el territorio, Trump marcó su camino a favor de potenciar la IA.
Idaho, Tennessee, Kentucky y Carolina del Sur son algunos de los lugares que lograron permisos para construir centros de datos y vincular directamente la tecnología de punta con la dependencia energética. De allí que Wright ponga en el mismo escalón al gas natural con la inteligencia artificial. Google, Amazon, OpenAI, Meta, Microsoft y otras compañías del sector suscribieron compromisos con la administración Trump para gestionar su propia generación energética, lo que refleja la presión sobre la red eléctrica nacional ante el incremento proyectado de la demanda.
Para el mundo
La intención de Trump de mantener el liderazgo en inteligencia artificial se articula ahora con su objetivo de consolidar a Estados Unidos como proveedor indispensable de gas natural en la economía mundial. El respaldo de Wright y el mensaje publicado este lunes marcan que la reindustrialización será a nivel doméstico y mundial mientras la tensión en Medio Oriente provoca un alza constante en el valor del petróleo.
