Los planes de la administración de Donald Trump de ampliar la perforación petrolífera del Golfo de México son bastante cuestionados por sus consecuencias, especialmente aquellas que sufriría la fauna marina local. En este marco, políticos de Florida, al igual que grupos ambientalistas, dejaron clara su postura en contra de los pozos submarinos, los cuales podrían matar animales y perjudicar su principal actividad económica: el turismo.
Leyes a favor de las empresas petrolíferas
En alineamiento con los objetivos de la administración republicana, un comité federal estadounidense aprobó este martes, por unanimidad, una ley para eximir a empresas petrolíferas que operan en el Golfo de México de la obligación de proteger las especies en peligro de extinción. Esto incluye ballenas, aves y tortugas marinas, que estaban protegidas por una normativa vigente desde hace 10 años.
Según explicaron los miembros de este comité, la decisión se tomó en base a la presión del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien pidió la exención de dicha normativa por una cuestión estratégica. En declaraciones recientes, el funcionario aseguró que las compañías de perforaciones de petróleo y gas amenazaron con frenar su producción ante el gran número de litigios pendientes, lo que tendría graves repercusiones para la economía nacional.
Dichas declaraciones fueron muy cuestionadas por grupos ecologistas, como es el caso de Earthjustice, que asegura la inexistencia de una solicitud de exención para la normativa ambiental. «No hay pruebas de que la Ley de Especies de Peligro de Extinción esté limitando de ninguna manera las actividades petroleras y gasísticas en el Golfo», aseguró el representante de la organización sin fines de lucro.
Consecuencias de la ampliación de la actividad petrolífera
Son numerosas las organizaciones medioambientales que se pronunciaron en contra de la idea del Gobierno de dar luz verde a las perforaciones petrolíferas en zonas protegidas del Golfo de México. Desde su punto de vista, estos permisos «legalizarían la destrucción de la vida marina» y pondrían como prioridad los intereses particulares por encima de la fauna local, algo que consideran inaceptable.
En ese sentido, remarcaron que el impacto ambiental que tendrían las actividades extractivistas sería letal, más que nada para las especies locales, muchas de las cuales están en peligro de extinción. Así también cuestionan la legalidad de la convocatoria del comité federal, la cual incumple con varios ítems constitucionales.
«Esta situación socava el espíritu y la intención de la Ley de Especies en Peligro de Extinción, especialmente porque el Departamento del Interior está ignorando los pasos necesarios para la participación pública», destacaron desde las organizaciones. Por este motivo, exigen ponerle fin a la convocatoria de este comité, que planea tratar la exención de una ley tan importante como esta a puertas cerradas, lejos de la opinión del pueblo.
Orlando Sentinel, principal diario de Florida, compartió este martes un artículo que toma gran relevancia en este marco de discusión por las perforaciones petrolíferas. Se trata de un informe sobre la ballena de Rice, una de las más raras del mundo, que vive en un solo lugar: el Golfo de México. Esto pone el foco sobre la consecuencia que la actividad extractivista podría tener sobre este animal, el cual está en peligro de extinción.
El turismo, en alerta
El congresista demócrata Darren Soto opinó sobre la ampliación de la actividad extractivista en la región noroeste de Estados Unidos y advirtió que todos los floridanos están en contra. A través de su cuenta oficial de X, destacó que los derrames de petróleo en estos últimos años aumentaron la cantidad de ballenas, tortugas marinas y manatíes que aparecieron muertos en sus costas, lo que es sumamente negativo para la actividad local.
De acuerdo a sus declaraciones, ciudadanos y empresarios pertenecientes a la actividad turística no quieren que se amplíe la perforación petrolífera en el Golfo de México. «El turismo es nuestra principal industria. Las playas vírgenes son parte de nuestro estilo de vida», advirtió el congresista, que pone en el centro de la crítica las polémicas decisiones de Donald Trump en el marco de sus políticas de desregulación ambiental.
