El futuro ya no está en camino, sino aquí con nosotros. Y Google forma parte de él, tanto que ya «reniega» de las fuentes de energía convencionales. Mientras sus rivales siguen el camino de tecnologías conocidas, la compañía del buscador más utilizado en internet apuesta por algo nuevo para intentar alimentar sus planes globales.
¿Hasta dónde están dispuestas a llegar las grandes compañías para obtener recursos?
Google dice adiós a la energía convencional y va por más
Los centros de datos se están multiplicando y tenemos parte de la culpa.
Cada vez es más difícil imaginar nuestro día a día sin ChatGPT, redes sociales o esos recursos en la nube que nos facilitan la vida.
Sin embargo, sus grandes beneficios tienen un alto costo, consumen enormes cantidades de energía.
Para proporcionar la energía que necesitan sus centros de datos, Google ha recurrido a una apuesta poco convencional. Y es que no solo se trata de producir más energía.
¿Qué pasaría si pudiéramos evitar el desperdicio e incluso almacenarla? Pero no de formas tradicionales, sino más baratas y mucho más eficientes.
Google necesita energía, pero también donde almacenarla
Las baterías y diferentes sistemas de almacenamiento permiten que los centros de datos gestionen su consumo energético de forma más eficiente.
Pueden almacenar excedentes durante períodos de baja demanda y liberarlos en momentos de necesidad.
En la actualidad, las baterías de ion-litio tienen el dominio del mercado. Sin embargo, sufren limitaciones cuando deben cubrir demandas durante largos períodos de tiempo.
Pero esta deficiencia en las baterías cambia cuando se utiliza hierro como principal materia prima, uno de los recursos más abundantes y económicos del mundo.
Dispone de una cadena de suministro madura y diversificada a nivel global.
Recurriendo a esta solución, baja el riesgo geopolítico y la presión sobre los minerales críticos.
Google combina el hierro con agua y aire, todos recursos asequibles porque son abundantes y económicos. Lo que provoca que el costo total de almacenar energía sea más bajo.
El proyecto propone reducir el uso de centrales de gas cuando las fuentes eólicas y solares no son suficientes por falta de viento o Sol, facilitando una electrificación más limpia para esta y otras industrias.
La apuesta más singular de Google llega de una forma extraña
En este contexto, Google ha apostado por una gigantesca batería de «óxido».
Esta tiene la capacidad de almacenar energía limpia durante hasta 100 horas, la mayor jamás instalada.
Su sistema utiliza química de «hierro-aire», que respira oxígeno para oxidar los gránulos de hierro y luego libera electrones. Esta metodología de trabajo ya está en marcha en un centro de datos de Google en Pine Island, Minnesota.
Funcionará con renovables variables y un sistema de almacenamiento de larga duración, con baterías de hierro-aire.
La iniciativa, desarrollada por Xcel Energy, contempla 1400 MW de energía eólica, 200 MW solares y 300 MW de potencia con 30 GWh de capacidad de almacenamiento, otorgados por Form Energy.
Cómo funciona el nuevo sistema de Google
Las baterías de hierro-aire trabajan con el principio de la oxidación reversible.
Cuando obtienen su carga, una corriente eléctrica transforma el óxido en hierro metálico. Al descargarse, el hierro reacciona con el oxígeno del aire y vuelve a convertirse en óxido, desprendiendo electricidad en el proceso.
Uno de los aspectos más llamativos de esta tecnología es su duración: puede suministrar energía durante hasta 100 horas consecutivas, lo que permite cubrir períodos prolongados sin viento o Sol.
Si esta tecnología sigue escalando y muestra una viabilidad técnica y económica apta, podrían replicarse centros similares en regiones con una alta variabilidad renovable.
Por ejemplo, el medio oeste estadounidense o zonas europeas con un fuerte desarrollo eólico.
Google es una compañía firmemente comprometida con el futuro, que actualmente parece venir de la mano de las renovables. Por eso, ha establecido un centro de datos que utiliza energías renovables variables y una batería de «óxido». Aunque esta no es la única acción que está llevando adelante para acercarnos al futuro.
