La noticia fue dada a conocer por el ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Hungría a través de sus redes sociales. El funcionario húngaro explicó a grandes rasgos los argumentos elementales a partir de los cuales pedirán la anulación de las prohibiciones de importar gas ruso implementadas a partir de la reglamentación del plan REPowerEU por parte de Bruselas.
Conflicto interno en el viejo continente
La continuidad de la guerra en Ucrania y la concentración estratégica de los ataques de ambos bandos sobre infraestructura energética empiezan a afectar seriamente el abastecimiento de electricidad, combustibles y agua, siendo los territorios ucranianos los más afectados por la escasez. No obstante, el resto de Europa empieza a ver cómo los precios de la energía suben a medida que las temperaturas bajan y los ataques cruzados siguen sucediendo.
Es por ello que desde la Unión Europea lanzaron el plan REPowerEU con el objetivo de acelerar la transición a energías menos nocivas para la salud humana y el ambiente y, al mismo tiempo, disminuir la dependencia de los hogares europeos de los combustibles fósiles extraídos en Rusia.
Sin embargo, en las últimas horas, el gobierno de Hungría decidió elevar una petición ante la Corte de Justicia Europea con el objetivo de impugnar parte de las regulaciones y prohibiciones establecidas por el plan REPowerEU, más específicamente aquellas que impiden la importación de energía desde Rusia, y solicitaron su total anulación.
Hungría busca seguir comprando gas ruso
La medida adoptada por la administración de Budapest fue informada por el ministro de Asuntos Exteriores y Comercio húngaro, Péter Szijjártó, a través de una publicación en su cuenta oficial de la red social X. En ella, el funcionario europeo informó que «hoy, presentamos una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para impugnar el reglamento REPowerEU que prohíbe la importación de energía rusa y solicitar su anulación».
Szijjártó señaló que la petición se sostendrá en tres argumentos clave: «En primer lugar, las importaciones de energía solo pueden prohibirse mediante sanciones, que requieren unanimidad. Este reglamento se adoptó bajo la apariencia de una medida política comercial». Cabe recordar que Hungría fue, junto con Eslovaquia, uno de los dos miembros de Los Veintisiete que votó en contra del plan REPowerEU.
«En segundo lugar, los tratados de la Unión Europea establecen claramente que cada Estado miembro decide sus fuentes y proveedores de energía», continuó el diplomático húngaro, señalando la contradicción entre los acuerdos previos y la nueva iniciativa europea.
Para finalizar, el tercer argumento de la administración de Budapest señala que «el principio de solidaridad energética exige la seguridad del suministro energético para todos los Estados miembros. Esta decisión viola claramente dicho principio, sobre todo en el caso de Hungría», explicó Szijjártó, agregando que «sin el petróleo y el gas rusos, no se puede garantizar nuestra seguridad energética ni mantener unos bajos costes energéticos para las familias húngaras».
Hablaron Zelenski y Von der Leyen
Mientras tanto, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, mantuvo una conversación por vía telefónica con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que abordaron los pasos a seguir para avanzar sobre las estrategias de apoyo energético a Ucrania.
Zelenski volvió a agradecer y reconocer el enorme esfuerzo que el bloque económico del viejo continente está llevando a cabo para asistir a los esfuerzos bélicos y a la población civil ucraniana. «Ursula también me informó sobre la finalización del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia», aseguró.
Por su parte, Ursula von der Leyen ratificó el apoyo total de la Unión Europea a Kiev: «Hemos presentado una propuesta de préstamo de 90 mil millones de euros para los próximos dos años», informó.
