La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una de las tecnologías más trascendentes de esta época. Las capacidades de los sistemas de IA han crecido a mayor velocidad debido a una gran capacidad de cómputo, un significativo aumento en la disponibilidad de datos y avances en diseños de los diferentes modelos, lo que ha traído consigo una adaptación rápida y sencilla, tanto para las empresas como para los particulares. Sin embargo, esta herramienta innovadora en la actualidad está generando gran preocupación debido al alto consumo de recursos, especialmente al consumo eléctrico masivo.
Vínculos entre la energía y la IA
La IA tiene la capacidad de transformar el sector energético en los próximos años, ya que los centros de datos han estado impulsando un fuerte aumento en la demanda de energía. Sin embargo, la IA tiene la ventaja de ofrecer oportunidades claves para reducir costos, gestionar la complejidad de los sistemas, mejorar la precisión de los pronósticos, aumentar la competitividad y reducir emisiones.
Por su parte, la Agencia Internacional de Energía (AIE), en el 2024, impulsó una importante iniciativa denominada: «Energía para la IA e IA para la energía», en donde la AIE organizó una Conferencia Global sobre Energía e IA, un canal pionero para el diálogo entre diferentes sectores y organizaciones, entre ellos, los gobiernos, la industria energética, el sector tecnológico, investigadores y la sociedad civil.
Luego de un año de esta iniciativa, la AIE publicó un informe innovador que ofrece el análisis global más completo y basado en datos sobre la intersección entre la energía y la inteligencia artificial. Es de destacar que la Agencia colaboró con Canadá y Francia en temas de energía e IA.
Desafíos energéticos
El tema de consumo eléctrico de la inteligencia artificial, aunado también a los centros de datos, es uno de los desafíos más grandes en materia de energía de la actualidad. Puesto que el entretenimiento y funcionamiento de modelos avanzados de IA requiere centros de datos masivos, lo que ha incrementado la demanda global de electricidad.
En ese sentido, la IA exige una gran cantidad de energía para funcionar «energía para la IA», pero, por otro lado, la IA ofrece herramientas para optimizar las redes eléctricas, pronosticar el consumo y gestionar la transición hacia fuentes renovables, es decir, «IA para la energía» .
Ahora bien, el reto principal de las empresas tecnológicas y los gobiernos consiste en garantizar que la expansión digital vaya acompañada de fuentes de energía limpias y eficientes para no comprometer las metas de reducción de emisiones globales.
El reto de la infraestructura eléctrica ante la era de la IA
El consumo creciente de los centros de datos dedicados exclusivamente a la IA se ha disparado rápidamente. La Agencia señala que, según proyección, el consumo de electricidad para el 2030 en los centros de datos se duplicará, mientras que el consumo producido por la IA se triplicará.
Existe una mayor complejidad de acuerdo a las tareas; aunque el consumo por cálculo simple ha disminuido gracias a chips eficientes, el uso de nuevas aplicaciones como agentes autónomos, generación de video o razonamiento avanzado necesita multiplicar miles de veces más energía por consulta.
A su vez, la expansión de la IA choca con limitaciones físicas inmediatas, tales como la escasez y demora en entregas de transformadores de alta potencia, turbinas a gas y semiconductores avanzados, mientras que los servidores de IA han incrementado drásticamente. Además, se proyecta que para los próximos años un solo armario de servidores del tamaño de un refrigerador doméstico necesitará un pico de potencia equivalente al consumo de 65 hogares.
A pesar de que la inteligencia artificial resulta ser una herramienta útil, que cuenta con múltiples beneficios. En la actualidad, se está evidenciando el alto consumo eléctrico que genera para su funcionamiento, lo que causa gran preocupación, ya que con ello contribuye al desarrollo de problemáticas significativas para el mundo.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



