Lo que debía ser un nuevo proyecto de energía solar terminó acompañado de un problema inesperado para varias familias en Plainville, Massachusetts.
Cada vez que llegaban lluvias fuertes, algunos vecinos veían cómo el agua y el barro terminaban en sus patios, entradas y hasta en sus sótanos.
Las miradas comenzaron a apuntar hacia la ladera detrás de sus casas.
Allí se habían despejado alrededor de 30 acres de terreno para construir un parque solar.
Los vecinos aseguraban que los problemas habían comenzado después de esas obras.
Pero ¿qué estaba pasando con toda esa agua?
Por qué los vecinos relacionaron las inundaciones con el parque solar
Durante la construcción del proyecto se despejó una parte importante del terreno situado cuesta arriba de varias viviendas.
Después comenzaron los reclamos.
Jennifer McRae, una de las residentes afectadas, aseguró que la nivelación del terreno había cambiado por completo la situación alrededor de su propiedad.
Había otro detalle difícil de ignorar.
Los estanques de retención construidos para recoger la escorrentía estaban desbordándose hacia su patio.
Y McRae no era la única.
Otra vecina, terminó con el sótano inundado y tuvo que sacar sus pertenencias dañadas al jardín
McRae aseguró entre lágrimas que los gastos y pérdidas relacionados con su propiedad ascendían a cientos de miles de dólares.
También dijo que, en esas condiciones, no veía cómo podría vender su casa.
La situación terminó llegando hasta las autoridades municipales.
Brian Noble, administrador de Plainville, reconoció que desde agosto habían ocurrido siete tormentas importantes.
Pero hizo una aclaración.
Eso podía explicar parte de lo sucedido, pero no podía utilizarse como excusa.
El municipio dio entonces a la empresa un plazo para presentar un plan que solucionara el problema.
Qué medidas tomaron después de las inundaciones
Madison Energy reconoció que algo tenía que cambiar.
Adam Christie, director de Ingeniería Civil de la compañía, calificó las inundaciones como «inaceptables» y aseguró que estaban trabajando en un plan para mitigar el problema.
A partir de ahí comenzaron distintas intervenciones en el terreno.
Se trabajó sobre el manejo de la escorrentía y se prepararon modificaciones para el sistema de drenaje.
Pero aquello no quedó solamente en una promesa.
Los cambios terminaron formando parte de nuevos planos para el proyecto.
Entre las medidas aparecen modificaciones en los sistemas de manejo de aguas pluviales, estanques, canales, zonas de escollera y elementos destinados a interrumpir el flujo del agua por la pendiente.
También se realizaron trabajos sobre la vegetación y el control de la erosión.
Y mientras avanzaban esas obras, había una pregunta bastante lógica.
¿Realmente se habían terminado haciendo todos esos cambios?
La respuesta llegó varios meses después.
Qué ocurrió después de las primeras medidas de emergencia
Para septiembre de 2024, las obras correspondientes a los planos actualizados ya estaban terminadas.
Weston & Sampson realizó cuatro inspecciones durante los trabajos para comprobar que las modificaciones en el sistema de manejo de aguas pluviales se estuvieran instalando de acuerdo con esos planos.
El contratista encargado de las modificaciones fue J. Bates and Son.
Además, se preparó un plano final que documentaba cómo había quedado el lugar, incluyendo los cambios en el drenaje y los elementos permanentes instalados para interrumpir el flujo por la pendiente.
Pero todavía faltaba una última revisión.
El 9 de octubre de 2024, Weston & Sampson volvió al parque solar para hacer una inspección final.
Revisaron los estanques, aliviaderos, zonas de escollera, canales de drenaje, vegetación y otras partes del sistema.
Un día después emitieron la certificación
Según los ingenieros, las medidas de manejo de aguas pluviales estaban funcionando de acuerdo con el diseño y habían sido construidas conforme a los planos actualizados.
Eso no significa que el documento demuestre que el parque solar fue la única causa de cada inundación denunciada por los vecinos.
Tampoco permite asegurar que ninguna propiedad volvió a tener problemas después.
Pero sí muestra algo que al principio todavía estaba pendiente.
Los reclamos de los vecinos no terminaron solamente con una promesa de revisar el terreno.
El sistema de drenaje fue modificado, las obras se completaron y meses después fueron inspeccionadas.
Una historia que comenzó con vecinos colocando barreras para intentar mantener el agua lejos de sus casas terminó obligando al proyecto a revisar cómo manejaba esa misma agua cuando bajaba por la ladera.
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