Japón observa la crisis mundial desde lejos y sin sobresaltos.
La estabilidad de la energía en el mundo tambalea y tanto expertos como consumidores finales están atentos a cada nueva noticia sobre el conflicto en Medio Oriente.
Lo que ocurre allí nos afecta a todos, incluso a quienes estamos a miles de kilómetros. Entonces, ¿qué tiene Japón de especial que lo hace parecer casi «inmune» a esa inestabilidad?
La estabilidad del mercado energético global tambalea
El tenso momento en el que se encuentra el conflicto en Medio Oriente ha vuelto a poner en el foco internacional al Estrecho de Ormuz.
Históricamente, las disputas que se han llevado a cabo en este lugar del mundo han estado ligadas a los precios del petróleo.
En momentos en los que la tensión sube, los valores de este recurso tan preciado para la humanidad también lo hacen.
Gran parte del petróleo mundial se produce y transporta desde esta región. Al existir guerras, el mercado teme una posible interrupción del suministro y los precios aumentan.
Se han desatado las alarmas, pero Japón permanece tranquilo
El pasado 9 de marzo, el barril de Brent rozó la barrera de US$120, cifra que el mercado no contemplaba desde el año 2022, con el estallido del conflicto a gran escala en Ucrania.
Existe un miedo real a padecer la peor crisis energética de medio siglo.
Por este motivo, los ministros de finanzas del G7 han convocado reuniones extraordinarias para tratar de que el impacto no se sienta tan abrupto. Su objetivo es liberar entre 300 y 400 barriles de sus reservas estratégicas.
No obstante, el problema no se concentra únicamente en el precio del petróleo, sino también en el colapso logístico que genera la disputa de Oriente Medio.
La peligrosidad de la zona ha hecho que se «evaporen» alrededor de 20 millones de barriles diarios.
Frente a este escenario, Japón es uno de los países más vulnerables, puesto que, según Oilprice, la nación importa aproximadamente el 95% de su suministro de crudo de Medio Oriente y casi el 70% de esos envíos pasan por el Estrecho de Ormuz.
El tiempo ya está corriendo y esto podría causar graves consecuencias sobre Japón, puesto que los buques demoran entre 20 y 25 días en llegar desde Oriente Medio hacia el país asiático.
Sin embargo, Japón tiene un as bajo la manga y está a punto de mostrarlo al mundo.
Cuál es la verdadera situación de Japón
Japón ya está sintiendo el «golpe» de lo que está pasando. NHK World ha informado que las gasolineras ya están subiendo los precios.
Además, gigantes como Idemitsu Kosan y Mitsubishi Chemical se han visto obligadas a suspender o acotar su producción de etileno, un derivado del crudo crucial en la industria plástica.
Pero la situación de Japón no es tan fácil de descifrar como la de otros países, ya que su modelo tiene tres niveles: almacenamiento nacional (que es del gobierno), almacenamiento del sector privado (obligatorio por ley) y reservas conjuntas con países productores.
Japón tiene un «océano negro» que le da paz
Las cifras cambian según la fuente que se consulte, pero todas evidencian un volumen significativo que le da un buen margen a Japón para mantener cierta tranquilidad ante la crisis energética.
El periodista Javier Blas estimó en X un total de unos 440 millones de barriles, suficientes para cubrir 204 días de importaciones. El METI y un reporte de Argus Media ubican las reservas entre 449 y 470 millones de barriles, número que cubriría entre 214 y 254 días de consumo.
Las instalaciones son otro de los grandes secretos de Japón para mantener la calma. Además de usar los tradicionales tanques sobre tierra, la nación recurre a cavernas de roca subterráneas y monumentales tanques flotantes en el océano, que cuentan con la protección de dobles cascos y rompeolas.
A partir de hoy, 16 e marzo, Japón va a liberar sus reservas de petróleo para enfrentar las dificultades de suministro de crudo de Oriente Medio. Así lo anunció el primer ministro.
Varias partes del mundo ya están padeciendo una crisis de energía devastadora. Sin embargo, Japón todavía puede conservar la tranquilidad gracias a su «océano negro». En lo que concierne a Estados Unidos, Donald Trump declaró que los precios del petróleo caerán rápidamente y a corto plazo.
