La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció el acuerdo denominado Plan de Acción para la Resiliencia de la Cadena de Suministro de Minerales Críticos en conjunto entre Estados Unidos y Japón con el fin de generar compromisos en materia de minerales críticos y de inversión en energía nuclear y gas natural. Tras una serie de encuentros entre la comitiva japonesa comandada por Sanae Takaichi, la primera ministra, en la Casa Blanca, Donald Trump se reunió con la funcionaria para suscribir el acuerdo.
Motivos detrás del acuerdo
Con miras a continuar con la cadena de suministro de minerales críticos de las economías de mercado, que vieron afectado su desarrollo por la irrupción de China, Estados Unidos y Japón buscan fortalecer la cooperación en materia de inversión y extracción de tierras raras. «Es un paso importante para ampliar la producción y para la diversificación de minerales críticos, sentando bases para un trato plurilateral vinculante respaldado por precios mínimos y otras medidas», explicó Jamieson Greer, titular del USTR.
Los informes indican que los minerales en disputa entre China y Occidente, que interesan a Trump y su administración, incluyen las tierras raras pesadas (disprosio y terbio), así como tungsteno, antimonio, litio, cobalto, grafito, germanio y galio. Esto estaría destinado a la fabricación de semiconductores y baterías, así como al desarrollo de la industria automotriz y de defensa, entre otros sectores estratégicos, pero que actualmente mantienen un gran control por parte de China.
EE. UU. y Japón firman el acuerdo de minerales críticos
La cumbre entre la primera ministra Takaichi y Donald Trump derivó en una serie de paquetes de cooperación económica bilateral entre las potencias para los próximos años. Bajo el nombre de Plan de Acción para la Resiliencia de la Cadena de Suministro de Minerales Críticos, fue anunciado por Jamieson Greer y cuenta con el aval del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón y el Ministerio de Finanzas de este país.
En el documento publicado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos se establece la hoja de ruta para proteger los insumos estratégicos, conocidos como minerales críticos, que ambos países ven como vitales para su seguridad nacional e industrial. El embajador anunció: «El acuerdo refuerza la resiliencia de nuestra cadena de suministro y la seguridad energética con un socio clave en la región del Indo-Pacífico».
Uno de los puntos cruciales del plan se basa en el ajuste de precios para la importación de materiales críticos de relevancia estratégica para ambos países, aunque no se ha difundido públicamente el listado de los mismos. El documento oficial señala, además, que la posibilidad de convertir el acuerdo en uno plurilateral es concreta para «contemplar estándares de minería, cooperación técnica y regulatoria».
Sin mencionar explícitamente a China, el documento señala que ciertas naciones emplean «políticas y prácticas no orientadas al mercado» y nombran esto como el principal causante de la vulnerabilidad. Para finalizar, oficialmente sentaron las bases para un memorando de cooperación para la minería de aguas profundas, lo que acelerará la extracción de minerales en el lecho marino entre japoneses y estadounidenses. Tras esto, anunciaron un trabajo cooperativo entre el Servicio Geológico de Estados Unidos y su homónimo de Japón para transparentar el mercado de dichos minerales críticos.
Más inversiones
En cuanto a números, Japón se comprometió a invertir US$73 000 millones en proyectos que tienen que ver con reactores nucleares modulares pequeños en Tennessee y Alabama, junto con plantas de gas natural en Pensilvania y Texas. De este modo, Estados Unidos suma un nuevo socio para la identificación de proyectos prioritarios en minería y recibe inversiones.
