Para Estados Unidos, la soberanía energética es un punto clave para el desarrollo de su país de cara al futuro; por eso, el gobierno de Donald Trump se mantiene expectante a las fluctuaciones en los mercados globales. Así, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó la postura adoptada por el Ejecutivo para mitigar el impacto económico de las intervenciones militares que se llevaron a cabo tanto en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro, como en Irán con la muerte del líder supremo, Alí Jameneí.
Karoline Leavitt se refirió a la invasión en el Líbano
Luego de que se desatara el conflicto bélico entre Estados Unidos junto a Israel e Irán, reapareció la vocera presidencial tras mantener un silencio mediático en medio de la actual ofensiva militar. En su conferencia, la funcionaria no habló acerca de las bajas estadounidenses, ni tampoco tocó el tema de las críticas de ilegalidad de la ONU, adoptando una postura desafiante y enérgica.
Asimismo, Leavitt le quitó peso a la invasión en el Líbano y a los problemas diplomáticos con líderes europeos como Keir Starmer, siendo que en su lugar lanzó advertencias comerciales, en especial contra España, pero estas mismas tuvieron respuesta por parte del presidente Sánchez, pese a condicionar la relación económica al uso estratégico de sus bases militares.
Además, la secretaria en otra parte de su discurso sostuvo un relato histórico sobre los agravios de Irán contra Washington durante las últimas cinco décadas, teniendo en cuenta que sentenció que el régimen iraní finalmente está rindiendo cuentas, sostuvo que ahora pagan sus crímenes pasados con su propia sangre.
El petróleo se presenta como una «dominancia política»
En conferencia de prensa, la portavoz insiste en que la estabilización del crudo se debe a la política llamada de «dominancia energética» que se dio en el último año, para proteger el mercado, dejando en claro que se implementaron medidas estratégicas como los seguros contra riesgos políticos de la D.E.C y el despliegue de la N.E.U.A con el fin de garantizar el tránsito seguro de suministros a través del Estrecho de Ormuz.
Algo a tener en cuenta es que hay cierta incertidumbre que rodea a la operación «Furia Épica»; el equipo económico del presidente dejó entrever que la infraestructura del país es muy amplia y puede absorber cualquier choque, debido a que, al poner fin al control iraní sobre rutas claves marítimas, hará a corto plazo una reducción sostenida en los costes internacionales de la energía.
Cabe mencionar que, en cuanto al futuro político de la región, el Gobierno evitó confirmar planes de un cambio de régimen, aunque admiten que el tema está bajo análisis porque, mientras la estrategia militar sigue, Trump se mantiene en actividad con sus asesores de seguridad para evaluar las posibles repercusiones y los pasos a seguir dentro de las fronteras en Irán.
El nuevo despliegue táctico de la Casa Blanca
Leavitt indicó que llevar adelante la Operación Furia Épica no fue casualidad; según la funcionaria, Trump actuó en base a datos que confirmaban una ofensiva inminente de Irán, buscando romper con la inacción que tuvo el mandato de Joe Biden y enfrentar las amenazas contra activos estadounidenses.
Algo a tener en cuenta es la intención que plantea la portavoz: es destacar el poderío militar que posee el país, asegurando que existen arsenales secretos distribuidos globalmente; por eso afirmó que la capacidad bélica actual supera lo necesario para cumplir la misión y advirtió sobre el alcance de su tecnología. Entonces, la Casa Blanca mantiene una buena imagen con respecto a las fuerzas de seguridad en materia de conflictos bélicos para prepararse ante cualquier escalada en la región.
