Los dueños de Groenlandia no pierden de vista los vastos recursos de México. Entre sus planes está una inversión de 2000 millones de dólares. Cabe destacar el atractivo que supone nuestro país para el mundo. Debido a su ubicación estratégica en la parte meridional de América del Norte, México es un país reconocido a escala mundial por su diversidad. Tiene imponentes montañas, pero también extensas costas, valles fértiles y densos bosques. La riqueza natural de México ha sido y es una importante cuna de desarrollo económico, cultural y social.
Recursos energéticos que hacen de México un lugar único
El avance de la energía solar en 2025 fue impactante para toda la industria energética, con el mercado de México incluido. Respecto a recursos energéticos, México es un país rico tanto en fuentes renovables como no renovables. Este tipo de recursos naturales juegan un papel crucial en el desarrollo económico y energético del país. Un ejemplo claro de la influencia del territorio azteca en la industria es la producción de petróleo.
Se alza como uno de los principales productores. Su dominio tiene como máximo exponente a la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex). El gas natural también ocupa un lugar privilegiado en este ápice. Su uso se reserva para la generación de electricidad y como combustible en ámbitos como la industria y el transporte. ¿Y las energías renovables?
En este punto, México también tiene mucho para aportar, con un potencial enorme en cuanto a energía solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica. Dispone de vastas áreas desérticas, óptimas para la colocación de proyectos solares y zonas costeras y montañosas con vientos constantes ideales para ubicar proyectos eólicos.
Este potencial es el que ha visto una firma danesa, que planea invertir 2000 millones de dólares en los desiertos de México. Sin esperarlo, los dueños de Groenlandia, país perteneciente al Reino de Dinamarca, inyectarán un interesante capital en las tierras mexicanas.
2000 millones de dólares llegan a los desiertos de México
La gestora danesa Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) prepara una inversión de hasta 2000 millones de dólares que llegarán a proyectos solares de México. Este movimiento forma parte de una estrategia más grande, centrada en la expansión de la firma en mercados emergentes y su compromiso con la transición energética.
Según información de Bloomberg Línea, las iniciativas que verán llegar esta inversión serán dos centrales solares fotovoltaicas. Estos espacios energéticos se levantarán en el estado de Campeche y llevarán el nombre de La Alegría y La Esperanza. Conjuntamente, disfrutarán de permisos para una capacidad de producción de 1044 megavatios (MW).
Además, incorporarán sistemas de almacenamiento en baterías por 470 MW. ¿Qué hay detrás de esta propuesta? El deseo de aumentar la confianza puesta en el suministro eléctrico. Peter Halmø, director del equipo de inversión de los Fondos de Mercados en Crecimiento de CIP, dio pistas al mismo medio sobre el valor de la inversión final, que se situará en un rango de entre 1500 y 2000 millones de dólares, según el cierre de contratos y la estructura de financiamiento a definir en los próximos meses.
Proyección de futuro de las nuevas plantas solares de México
Dentro del plan de acción, se contempla que la marca incorpore a bancos comerciales nacionales e internacionales para financiar los proyectos, poniendo especial interés en instituciones que proviene de lugares como Japón, Francia y España. Las plantas están encuadradas en un paquete de permisos de producción eléctrica del que el Gobierno de México habló el pasado mes de octubre.
La proyección es que comiencen las operaciones en junio de 2028, según los plazos estipulados por el regulador. Los dueños de Groenlandia quieren los desiertos de México para construir dos centrales solares que prometen darnos mucho más que dinero. Mientras tanto, Europa vive un siglo por delante de México y cultiva la energía solar bajo tierra.
