Los suelos de desiertos en México, albergan una gran cantidad de riquezas que todavía no estamos aprovechando, pero cambiará muy pronto. Están a punto de explorar en 4 estados, lo que puede modificar por completa el futuro en el país, y generarnos nuevas oportunidades.
Se reactivan las actividades en desiertos para conseguir riquezas en México
Si hay algo que caracteriza a México, es su riqueza en minerales y suelos. El problema es que, por diferentes razones, la industria minera ha estado paralizada. Por lo tanto, nuestras riquezas bajo suelo siguen estando allí, a la espera de ser explotadas.
Todo este proceso requiere de conciencia ambiental y un buen plan para evitar conflictos en los suelos y ecosistemas. Por fortuna, parece que México ha conseguido la forma y quiere ponerle mayor atención a los minerales que albergamos en los desiertos.
Por medio de órdenes de exploración, el gobierno busca identificar y evaluar las condiciones de yacimientos en zonas potenciales. Lo que nos puede dar una ventaja competitiva frente a otras naciones, pues muchos minerales son usados, hoy en día, por las grandes industrias.
Van por estos valiosos minerales en estos 4 estados mexicanos
No se trata de una estrategia de concesiones privadas o solo extraer minerales sin control (algo que puede afectar los ecosistemas y suelos), el objetivo es hacer un estudio de las zonas, a fin de saber en dónde es factible explotar sus suelos y ver una oportunidad real de ganancias.
Es más que todo una estrategia de planeación e investigación científica, algo como lo que hace China con esta perforación en el centro de la Tierra que asusta, (aunque con fines más lucrativos que investigativos). En el caso de México, están priorizando la investigación y estrategia antes que la acción.
Los yacimientos a explorar son de oro, cobre, plata, plomo, zinc, molibdeno y tungsteno en cuatro estados del país: Sonora, Sinaloa, Durango y Estado de México. Pero se van a centrar primordialmente en las zonas de desiertos, que son las que mayor cantidad de mineral albergan.
Entre los lugares seleccionados están: Las Granadas en Edomex, Delia en Sonora, y La Soledad en Durango y Sinaloa. Estos puntos fueron elegidos por su gran potencial para la minería, pero como bien señalamos, el principal objetivo es la investigación y planificación a futuro.
¿Y para qué buscan estos minerales? Bueno, cada uno de ellos, tiene una función específica en la elaboración de productos con gran demanda actual. Sin estos minerales y funciones, no podemos avanzar hacia tecnologías modernas como las renovables.
Por ejemplo, el cobre para cables, turbinas eólicas y coches eléctricos, zinc para galvanizar acero y prolongar su vida útil. El molibdeno es útil en la industria energética y aeroespacial. Tungsteno en maquinaria, perforación y tecnología de defensa. Oro y plata como activos refugio y usados en medicina o electrónica.
¿Hay retos para activar la explotación de minas?
Sin duda hay retos que superar. Aunque México es una mina dorada con estos yacimientos, todavía el sector minero no se aprovecha en toda su capacidad. El conflicto está en el marco legal actual, que impide la privatización de minerales, y la empresa nacional no cuenta con las capacidades necesarias.
Sin embargo, con esta investigación buscan mejorar sus conocimientos, pues el acceso a minerales valiosos para la industria, nos dará una ventaja competitiva. Las potencias necesitan de estos yacimientos para generar coches eléctricos, baterías y toda clase de elementos con alta demanda.
México se despierta y vuelve a estudiar los suelos de desiertos para encontrar minerales. Pues contar con zonas y yacimientos nos dará una gran oportunidad en riquezas para el futuro. El objetivo es crear un modelo sostenible, sobre cantidad, tipo de minerales, ubicación y posibles inversores, para generar un plan bien estructurado que sea de beneficio para el país.