México tiene una historia de amor con la energía eólica que avanza diariamente. Tanto es así que, de aceptar una propuesta que llega desde Europa, podría seguir apostando por esta forma de energía, pero desde una perspectiva diferente. Dejaría de lado las tradicionales turbinas eólicas para empezar a utilizar cometas gigantes. La transición energética en México progresa paso a paso, en gran parte por el crecimiento del número de proyectos eólicos en diferentes puntos del país.
Punto en el que se encuentra la energía eólica en México
Tras revelarse que las mini turbinas eólicas cambiarán el consumo energético doméstico, el sector energético trabaja incansablemente por encontrar nuevas formas de producir energía. Según registra el portal Minería en línea, en 2024 México reportó una capacidad instalada de unos 8,7 gigavatios (GW). Con este número sobre la mesa, llegó a convertirse en uno de los líderes en energía eólica de América Latina.
Desde su lugar, México ha tomado el compromiso de originar el 45% de su electricidad con fuentes limpias, poniéndose como objetivo para cumplirlo el año 2030. Para hacerlo, desde 2025 el país debía agregar 10 GW extra de energía eólica y 36 GW solares en los próximos cinco años (en 2026, el plazo bajaría a cuatro años).
Unas metas perfectamente alineadas con los compromisos asumidos con el Acuerdo de París. Llevar adelante sus propósitos demanda grandes inversiones, políticas estables y un marco regulatorio óptimo para impulsar la participación privada, sobre todo en tecnologías renovables como la eólica.
Las cometas gigantes que podrían sustituir las turbinas eólicas de México
En este contexto, han surgido unas cometas gigantes que, de obtener la suficiente popularidad en México, podrían opacar sus tradicionales turbinas eólicas. La idea llega desde la costa oeste de Irlanda. Un grupo de investigadores de la Universidad de Delft creó este invento llamado Kitepower cuando buscaba una alternativa a los imponentes aerogeneradores terrestres.
Cuando llegó el momento de probarlo, escogieron el condado de Mayo, en Irlanda. Kitepower crea electricidad a través de cometas de 60 metros cuadrados que se elevan hasta los 425 metros desde el suelo. La ubicación fue elegida estratégicamente para llevar la tecnología al límite, debido a las condiciones de viento de la zona.
Solo llevándola al extremo podrían hacerla más robusta y fiable. En una conversación con RTE, Andre Luca, jefe de operaciones de Kitepower, expresó: «Si ha funcionado en Irlanda, probablemente funcionará en todo el mundo». Afirmación en la que podríamos incluir a México.
Funcionamiento de las cometas gigantes eólicas
Pero lo más llamativo de esta tecnología es su funcionamiento «efecto yoyó». La cometa se encuentra sujeta a un cable enrollado en un tambor. Bajo estas circunstancias, se eleva dibujando un ocho en el cielo por 45 segundos. Recrea un patrón de vuelo inspirado en una vela de kitesurf, que maximiza la tracción del viento dando lugar a una fuerza de entre 2,5 y 4 toneladas. Su fuerza permite el giro del tambor.
Al mismo tiempo, el tambor va conectado a un generador en tierra, produciendo electricidad que queda almacenada en un sistema de baterías. Pasados 45 segundos, la cometa se nivela para acotar la resistencia al viento. Dicho proceso permite recoger el cable usando apenas una fracción de la energía producida. El ciclo se repite una y otra vez, produciendo una ganancia neta de energía renovable.
Corresponde a una metodología capaz de originar hasta 30 kilovatios de electricidad por hora por cada cometa. En el transcurso de su funcionamiento, combina los movimientos del kitesurf con un sistema guiado por GPS. ¿En qué mejoraría respecto al funcionamiento de los aerogeneradores? Según la propia compañía, sus cometas presentan el doble de eficiencia que las turbinas eólicas convencionales. Entenderlo es simple.
Aprovechan los vientos de gran altitud al momento de capturar la energía del viento. Algo inaccesible para las turbinas tradicionales, al menos por ahora. Kitepower sigue haciendo pruebas con el deseo latente de llevar esta tecnología a otros lugares.
Si los expertos en energía de México decidieran probar esta tecnología y los convenciera, muchas cosas podrían cambiar en términos energético. Por ahora, se trata de una suposición. Sin embargo, la realidad es que estas cometas gigantes ya están surcando los cielos en Europa. Mientras tanto, el mercado de la energía no pierde de vista estas antenas eólicas que ofrecen 20 kW gratis.
