Con la intención de redefinir la infraestructura energética del estado de Nueva Jersey, la gobernadora Mikie Sherrill firmó la legislación S3870/A4528, eliminando barreras regulatorias que mantuvieron una moratoria de facto sobre la energía nuclear durante décadas. En ese sentido, las autoridades buscan que el Estado se ubique como eje central para la energía nuclear de próxima generación.
La clave de esta iniciativa que se realiza en Nueva Jersey
Al realizar una visita técnica a la planta de Salem, la gobernadora Sherrill indicó que el aumento del suministro es la vía directa por la que se pueden llegar a reducir los costos de los servicios públicos para los ciudadanos. Figuras claves del sector público, líderes de la industria como PSEG y representantes de los trabajadores como IBEW Local 94 se unificaron para sentar las bases para realizar una transición hacia tecnologías avanzadas.
Bajo la visión de Sherril, esta reforma legislativa representa un catalizador necesario para mantener a Nueva Jersey como lugar que genera empleo en conjunto con un desarrollo económico sostenible. Con esta apuesta se busca una mayor seguridad energética y un proceso de descarbonización, porque se busca una mayor expansión nuclear para responder a la necesidad de equilibrio por la demanda eléctrica para poder neutralizar el carbono.
Asimismo, el presidente del Senado, Nicholas Scutari, indicó que la energía nuclear representa una de las opciones más viables para mejorar la seguridad energética sin comprometer el medio ambiente. Ante la volatilidad en los precios de los combustibles y gastos energéticos al alza, contar con una fuente de energía de carga base que no dependa de las condiciones climáticas es importante para que no dependan de fuentes externas contaminantes.
Ley de modernización legislativa y el fin de la moratoria
Un detalle importante es que este proyecto de ley indica que, al levantar la moratoria de facto que frenó la construcción de nuevas plantas nucleares en Nueva Jersey durante décadas, porque al eliminar las barreras legales, el estado se posiciona para integrar nueva electricidad de carga base a gran escala para garantizar que el suministro sea constante para satisfacer la demanda industrial, residencial y de manera sostenible.
Cabe mencionar que el obstáculo principal se encontraba en la Ley de Revisión de Instalaciones de Áreas Costeras (CAFRA), que bloqueaba permisos con motivo de bases centradas en la exigencia del método de eliminación de desechos radiactivos aprobado por la NRC, que resultaba inalcanzable y representaba un estándar imposible de cumplir porque mantenía al sector nuclear en un estancamiento administrativo.
Bajo este aspecto, la nueva legislación resuelve este conflicto otorgando al Comisionado del DEP la autoridad para aprobar permisos basados en métodos de almacenamiento de residuos seguros y compatibles con la NRC; sobre todo al reconocer sistemas de almacenamiento que cuentan con un historial de seguridad del 100% en los Estados Unidos, el proyecto de ley elimina la incertidumbre regulatoria.
El éxito del proyecto depende de la buena relación entre el gobierno y los sindicatos
Sin dudas, es importante la buena comunicación del gobierno para con los sindicatos, sobre todo si la intención se centra en que el proyecto prospere en la búsqueda de cerrar la brecha entre la generación y el consumo energético actual, pero el asambleísta Wayne DeAngelo sostuvo que la energía nuclear es una fuente estable que servirá de puente hacia un futuro con menos emisiones.
Por este motivo, se espera que la creación de la Fuerza de Tarea Nuclear permita que expertos coordinen los esfuerzos técnicos y logísticos necesarios para implementar reactores modulares u otras tecnologías; la administración de Nueva Jersey sostiene que busca liderar la producción de energía de una manera soberana y competitiva.
