Están realizando experimentos extraños en el océano. Y uno ha dado resultados que nadie esperaba. Ni siquiera los más optimistas creyeron sería posible alcanzar un nivel de eficiencia tan alto, porque se abría una puerta con posibilidades inimaginables. El mundo necesita más energía y esta parece ser la solución definitiva, ¿será suficiente?
Un experimento inédito sobre el océano
El océano nos da oxígeno, agua, alimento, ocio y desde hace algunas décadas, energía y mucha. Aunque los tipos de energía que nos suele proporcionar no tengan tanta popularidad como las terrestres.
Los aerogeneradores marinos son los más populares en todo el mundo. Nos proporcionan grandes y confiables cantidades de energía. Porque ahí en medio del mar, los vientos son más fuertes y constantes que en suelo firme.
Esto convierte a los aerogeneradores marinos en una de las mejores opciones energéticas. Y se creía que habían alcanzado su máximo potencial.
Pero los investigadores de la Universidad de Surrey no lo creen así. Por eso decidieron realizar experimentos y buscar nuevas formas de aprovechar la infraestructura de la energía eólica marina.
Forzaron los límites y empleando nuevas tecnologías, lograron resultados jamás vistos.
Y no se trata de un simple avance tecnológico, podría ser la fuente de energía que el mundo había estado esperando.
La tecnología que podría alimentar a un mundo hambriento de energía
Mientras otros lanzan giroscopios al océano para hallar una fuente de energía infinita, los investigadores de la Universidad de Surrey buscan crear la eólica marina definitiva.
La hibridación de las dos energías que propone va más allá de una mejora técnica.
Permite progresar hacia un modelo energético en el que se aprovecha cada recurso al máximo.
Se traduce en producir más energía renovable sin expandir de manera descontrolada la ocupación del territorio, priorizando la preservación del hábitat marino.
Si los sistemas que sugiere la universidad demuestran contar con resistencia suficiente a fenómenos extremos y fiabilidad a largo plazo, podrían transformarse en nodos energéticos con funciones múltiples.
Serían una fuente eléctrica estable, generarían hidrógeno verde en el propio emplazamiento y se conectarían con redes inteligentes costeras.
Un mundo aparte, un discreto ecosistema de energía ubicado en medio del océano.
No se trata de una solución mágica que acabará con la escasez de energía o que eliminará la dependencia de los combustibles fósiles.
Sin embargo, sí estamos ante un progreso que cambia las perspectivas y abre más posibilidades. Impulsa la carrera entre las compañías y gobiernos para crear nuevas tecnologías que maximicen la eficiencia en todo sentido.
Esto no es más que el resultado de la obsesión de superar los límites y la fusión de dos tipos de energías en el océano.
Energía eólica marina y algo más en el océano: Eso era todo lo que buscábamos desde hacía tiempo
Aunque los océanos estén en peligro por diversas razones, los investigadores aseguran haber encontrado algo que puede cambiar nuestro destino energético.
A base de estudios y pruebas, han descubierto que combinar eólica marina con energía mareomotriz y undimotriz incrementa la producción hasta un 70%.
Sí, un 70%. Es decir, un parque eólico marino producía 1 GW, ahora podría producir 1.7 GW sin necesidad de instalar más aerogeneradores.
Las plataformas híbridas eólico-marinas reducen el costo eléctrico hasta un 15%, mejorando además la estabilidad estructural.
Esta combinación propuesta por University of Surrey es energía eólica marina, undimotriz, mareomotriz y solar flotante. Un mix contundente que solo puede tener un resultado: energía, energía y más energía.
Cuando se agregan turbinas mareomotrices a parques eólicos ya existentes, la producción eléctrica se dispara. Hacer esto no consiste únicamente en agregar potencia instalada. Se trata de optimizar un espacio limitado que demanda grandes inversiones.
El informe, recogido en la revista Energy Conversion and Management, analiza diferentes proyectos de muestra, como el sistema W2Power, ubicado en Noruega, iniciativa combinada de viento y olas.
Otro nombre que resuena con fuerza es el de la plataforma Novi Ocean, que incorpora viento, energía undimotriz y solar. La conclusión a la que se llegó con este informe fue clara: compartir estructura disminuye costes.
El océano tiene un halo de misterio en el que es difícil no quedar atrapado, pero también tiene un lado aprovechable al margen de la pesca. Nos regala su energía inagotable, un tesoro que abrazamos más que nunca en el contexto de transición energética que atraviesa el mundo entero. Mucho más después de revelarse la existencia de una reserva con 140 billones de océanos de agua.
