Debido a las presiones energéticas y de agua sobre los centros de datos de IA, un proyecto en Oklahoma ha decidido incluir recursos de forma híbrida. El centro de datos se construye en torno a un sistema de agua de circuito cerrado y energía existente, sin necesidad de una nueva red eléctrica ni de sobrecargar los acuíferos de la región, lo que genera alivios a la red y los residentes.
Un centro de datos que alivia las presiones en la red energética
Dado que los centros de datos de IA están bajo la mirada de todos en EE. UU., Oklahoma ha optado por un sistema que alivie las presiones energéticas y del uso del agua. Se trata del proyecto de centros de datos de IA «Black Bear», situado en la zona centro-norte de Oklahoma.
La plataforma abarca aproximadamente 10 000 acres; en la fase 1 ocupa 400 acres y ya cuenta con 20 MW de suministro de la red eléctrica, con vistas a evolucionar hacia un parque energético in situ de 2646 MW para el año 2032, a medida que entre en funcionamiento la generación de energía detrás del medidor por medio de la empresa Jericho Energy.
En otras palabras, usan parte de la red energética actual, pero alivian las presiones conectándose con fuentes energéticas y de gas natural del mismo campus, lo que disminuye las presiones a la red que se comparte con la zona. Una forma de disminuir el consumo propio con un sistema híbrido.
Oklahoma eleva el estándar para el desarrollo responsable de la IA
La clave del éxito de este emplazamiento es la misma que hace funcionar el modelo. Se controla el terreno, el gas, la electricidad, el agua y la fibra óptica en una misma ubicación. La propiedad integra gas natural con capacidad de almacenamiento a gran escala para 5 días, sistemas de agua refrigerada en circuito cerrado y fibra óptica con diversidad de proveedores a menos de una milla de distancia.
Esto se controla por un mismo propietario, lo que disminuye los tiempos de espera por interconexión y facilita la ejecución, cumpliendo las normas de Oklahoma sobre generación «detrás del contador». No es la única empresa con ideas de aliviar las presiones energéticas; en Reno están añadiendo energía solar para abastecimiento de los centros de datos.
Cabe resaltar que este sistema es impulsado por la nueva Ley de Protección al Consumidor de Centros de Datos y la Ley de Modernización de Aguas Subterráneas de Oklahoma, que eleva el estándar para el desarrollo responsable de la IA. El objetivo es que los centros de datos de IA asuman los costos y el alto consumo, sin afectar a los residentes.
La ley HB2992 entró en vigor el 1 de julio y protege a los clientes de servicios públicos existentes de los costos de infraestructura generados por grandes consumidores de energía, incluidos centros de datos, operaciones de minería de criptomonedas e instalaciones de inteligencia artificial.
Por otra parte, la ley SB259 entra en vigor el 1 de noviembre y moderniza los requisitos de permisos, monitoreo e informes de aguas subterráneas de Oklahoma. La ley exige que los titulares de permisos de agua presenten informes anuales sobre el uso del agua a la Junta de Recursos Hídricos de Oklahoma.
La búsqueda por cerrar la brecha tecnológica y de consumo
Los centros de datos con IA han creado una era de oportunidades económicas y tecnológicas con nuevos empleos, desarrollo de capacidades innovadoras y competencias en la industria de tecnología. Sin embargo, también están creando una brecha significativa por el alto consumo de recursos.
Algunas grandes tecnológicas como Google están optando por añadir energía nuclear para reducir el consumo energético compartido. El enfoque en la mayoría de estados es darle potencial a los centros de datos como fuentes de competencia en inteligencia artificial, pero exigirles responsabilidad en cuanto al consumo de energía.
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