Los apagones son un gran dolor de cabeza, que deja en evidencia lo dependientes que somos de la red eléctrica, pero ahora, la CFE ha llegado con una solución moderna y muy eficiente que podría decirles adiós, pero ¿De qué se trata?
Una realidad en la vida mexicana
Los apagones se han vuelto parte de la vida de millones de mexicanos, sin embargo, por más que sean parte de la vida, no significa que no sean desagradables, pues para la mayoría son un gran dolor de cabeza y un momento muy estresante.
Según los expertos, la raíz del problema no es la falta de electricidad, sino la falta de capacidad para transportarla de manera eficiente, ya que la red de transmisión del país, ha estado sufriendo de saturación y falta de inversión por años.
Las personas han terminado resignándose a que cada cierto tiempo ocurre un apagón que paralice sus actividades, pero ahora, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha revelado una estrategia a gran escala que, podría solucionar para siempre este problema.
Se trata de una iniciativa que va mucho más allá de un simple parche, ya que busca fortalecer y expandir la red de manera histórica, es un plan ambicioso y costoso, pero que podría ser la solución que el país necesita.
Un adiós a los apagones
El Gobierno de México, a través de la CFE y la Secretaría de Energía, ha anunciado que, como parte del Plan de Fortalecimiento y Expansión 2025-2030, se invertirán $8177 millones de dólares para modernizar y construir una nueva infraestructura eléctrica y al fin decirles adiós a los apagones.
Para entender la magnitud del plan, es crucial entender por qué ocurren los apagones y la principal causa es que la red de transmisión de México, que tiene más de 111 000 kilómetros de líneas, es como una carretera vieja y con muchos embotellamientos.
Mientras países como Irlanda apuestan por la energía eólica, México tiene una gran capacidad para generar energía limpia, pero no hay suficiente capacidad para llevar esa electricidad a los grandes centros de consumo, como la Ciudad de México y los corredores industriales.
Esta falta de infraestructura ha frenado el crecimiento de las energías renovables y ha dejado a la red vulnerable ante cualquier pico de demanda, entonces para que el sistema funcione, se requieren al menos 15 000 kilómetros de líneas adicionales para el 2030 y el plan de la CFE busca crearlas.
Un plan que pasará a la historia
Los proyectos se dividirán en tres zonas estratégicas, comenzando por la zona norte, donde se construirán 137 nuevas líneas y 247 subestaciones para garantizar energía a 6 millones de hogares y a los corredores industriales y turísticos en crecimiento.
En la zona centro, se construirán 90 nuevas líneas y 181 subestaciones, con el objetivo de proteger los corredores industriales y satisfacer las necesidades de 8.5 millones de hogares, evitando así la saturación y pérdidas de energía.
Finalmente, en la zona sur, se construirán 48 nuevas líneas y 96 subestaciones para llevar energía a un millón de hogares y reforzar la infraestructura en regiones de gran potencial energético como el Istmo de Tehuantepec.
El proyecto beneficiará a más de 50 millones de usuarios y será la mayor expansión de la red que se ha hecho en décadas, lo que sin duda pasará a la historia de México, como un logro inolvidable que lo acerca a sus metas.
Con este proyecto, México finalmente podrá decir adiós a los apagones, construyendo un sistema de energía más estable que permitirá distribuir energía limpia a los lugares que más se necesitan, acercándonos cada vez más a la meta de la transición energética. Y si quieres saber más sobre energía limpia, acá te contamos que México produce energía azul.