El Gobierno de los Estados Unidos de América ha empezado a hacer ciertas estimaciones sobre el petróleo muy optimistas a medio plazo debido a la actual ofensiva militar en la zona del Medio Oriente. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a través de la red social X hizo saber los resultados de un sorprendente informe gubernamental redactado por un alto asesor del presidente, Donald Trump, Peter Navarro. Este informe oficial ya ha sido programado para ser publicado en su totalidad la semana que viene, en el transcurso del próximo lunes.
Los efectos económicos de la «prima de terror»
El hecho de desactivar por completo la amenaza que supone Irán podría hacer que el petróleo sea muy, pero que muy barato en el mundo. La idea de esta arriesgada afirmación es que durante muchos años la serie de hostilidades de Teherán fueron un lastre de tal magnitud que la Administración ha dado en llamar una «prima de terror», es decir, un riesgo geopolítico que infló artificial y sistemáticamente los precios mundiales del petróleo.
Con el objeto de fundamentar esta teoría económica y geopolítica, Peter Navarro, que en la actualidad ejerce funciones de liderazgo en la Oficina de Política Comercial y de Fabricación de la Casa Blanca, ha elaborado un extenso informe de trece páginas. En el esbozo que las agencias de prensa han recibido, Navarro sostiene ampliamente que las constantes tensiones con el régimen de Irán han sumado tradicionalmente entre 5 y 15 dólares adicionales al precio del crudo internacional. Este sobreprecio se produce conforme los mercados mundiales realizan la cotización y asimilan el riesgo inminente de ataques o interrupciones de nuestra logística a través de la línea de tránsito petrolero más importante del mundo, el estrecho de Ormuz.
El estudio concluye en el hecho de que los múltiples riesgos han estado incrementando los precios del petróleo entre un 7 % y un 21 % por encima de sus fundamentos reales de mercado. Este desajuste ha provocado reducciones de la producción mundial que oscilan entre el 0,1 % y el 0,4 % al año, lo que se traduce en pérdidas anuales que van de los 100 000 millones a los 450 000 millones de dólares.
Pronósticos del mercado de petróleo y estrategia geopolítica
De hecho, la narración económica que lleva a cabo el Gobierno de la Casa Blanca es plena y completamente coherente con las argumentaciones que se sirve de la Administración para validar su postura inflexible y su conducta bélica frente a Irán. Basándose en la idea firme de que el riesgo geopolítico referente a Irán ha llevado a la distorsión de los precios del petróleo por artificio a lo largo de las últimas décadas, el análisis de Gobierno consigue demarcar la violenta conducta hacia Teherán no solo como una cuestión de seguridad nacional, sino que además, y en el futuro, representa un enorme beneficio para la economía global.
El informe deja ver con total e ilimitada esperanza que el limitar drásticamente la vía material con la que Irán puede amenazar la infraestructura energética regional o las rutas marítimas del comercio general podría llegar a guardar reducciones. En este panorama positivo, el Gobierno de EE. UU. anticipa que los precios mundiales del petróleo probablemente volverían a la normalidad.
Escepticismo experto y los riesgos electorales internos
No obstante, a pesar del optimismo del régimen republicano, las conclusiones y las temerarias proyecciones del informe oficial han suscitado un profundo escepticismo entre ciertos expertos del sector energético. Ed Hirs, economista experto en energía de la Universidad de Houston, uno de los críticos más estimulantes se ha posicionado de la siguiente forma: Hirs ha asegurado que no conoce en modo alguno prueba científica aportada y verificable, que justifique la existencia estructural de aquélla prima.
