El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) creó un estudio pionero, a través de técnicas de hidrología isotópica, el cual predice la dinámica del caudal de los ríos, método que permite evaluar las contribuciones de las diferentes fuentes de agua. Este rastreo isotópico de cuencas es una técnica científica conformada por átomos especiales denominados isótopos; es así como la OIEA optimiza el potencial hidroeléctrico global mediante el rastreo isotópico de cuencas, lo que permite a su vez mejorar los ecosistemas.
Un estudio innovador
Al analizar los isótopos estables de oxígeno e hidrógeno en las moléculas de agua de 136 ríos perennes y 45 grandes cuencas a nivel mundial, el OIEA pudo conocer la fracción de agua del río que tenía menos de dos o tres meses de antigüedad; esta, también conocida como «fracción de agua joven». Así mismo, el estudio estableció un indicador de retención dinámica de agua para representar la dinámica del caudal de los ríos.
Ahora bien, una alta retención dinámica de agua sugiere que el agua se mueve lentamente a través de la cuenca; esto indica que existe una respuesta más lenta a los eventos hidroclimáticos. Por el contrario, una baja retención dinámica de agua indica un movimiento rápido del agua y una respuesta más rápida a eventos. Este estudio además identificó algunos factores claves que influyen en la retención dinámica del agua, así como los cambios en el suelo, es decir, la cobertura de cultivos y bosques y también los cambios climáticos de temperatura de aire y precipitaciones.
Comprensión de la dinámica de los ríos
A causa de los cambios climáticos y del uso que se le da a la tierra, se altera significativamente el flujo del agua que se moviliza a través de las cuencas fluviales, afectando la edad del agua en los ríos. Es decir, el envejecimiento de los ríos, a causa de las fuertes sequías, presentando grandes impactos en los servicios que brinda el servicio hidroeléctrico.
En ese sentido, se estima que las cuencas con baja retención dinámica de agua sean más sensibles a cambios climáticos extremos como sequías e inundaciones. Por esta razón, la retención dinámica del agua que se realiza con el rastreo isotópico puede servir como un indicador crucial para la evaluación del riesgo hidrológico, permitiendo controlar los impactos de los cambios climáticos y del uso del suelo en los sistemas fluviales.
Cabe destacar que, al conocer y supervisar las dinámicas de los ríos, se pueden adoptar y gestionar los desafíos que traen un clima cambiante y la evolución de los patrones del uso del suelo, garantizando los servicios esenciales tanto para el ecosistema como para la población.
Seguridad en el abastecimiento de agua
En relación con el desarrollo humano, la sustentabilidad del medio ambiente y la economía global, es importante asegurar el abastecimiento del agua, es decir, su disponibilidad, calidad y gestión. Es por ello que el OIEA ha creado una serie de estudios y metodologías de hidrología isotópica con base científica para abordar esta situación.
Para atender las necesidades de una población y mantener la salud humana, es fundamental el acceso a agua potable saludable y fiable; además, el acceso seguro de este vital líquido ayuda a la producción sostenible de alimentos y energía. Gracias al rastreo isotópico se pueden prever situaciones cambiantes a causa del clima.
Por lo antes expuesto, el OIEA promueve la aplicación de técnicas nucleares a todos los aspectos relacionados con la evaluación de los recursos de agua dulce y la gestión y protección del agua. También brinda capacitación en análisis de datos y métodos de medición en materia de hidrología isotópica, presta servicios de expertos y realiza sus respectivos análisis, con el fin de evitar un futuro lleno de consecuencias para el planeta.
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