Tras haber adoptado esta medida a principios de febrero, el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, anticipó que se encuentra trabajando en una serie de medidas legales que permitan extender el período del límite de precios para la empresa de red eléctrica PJM por los próximos dos años, con el objetivo de controlar los aumentos en las facturas y facilitar el acceso a la energía a los habitantes del estado.
Mantener la energía barata
Crece la preocupación internacional sobre la posibilidad de una escalada en los valores de la energía que podría poner en punto de quiebre a una importante cantidad de economías a nivel global, al punto de afectar incluso a aquellos países que no son dependientes del petróleo de Medio Oriente.
A medida que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se estanca, el precio del barril de crudo sigue aumentando, y eso se trasladará inevitablemente a las facturas de los consumidores finales.
En un intento por evitar o paliar un poco esta situación, el gobernador del estado de Pensilvania, Josh Shapiro, impulsó un acuerdo con la empresa prestadora del servicio de red eléctrica PJM Interconnection, uno de los principales prestadores del servicio en la costa este, para imponer un techo a los precios mayoristas de la electricidad, que ya venía registrando aumentos considerables desde principios de febrero de este año.
4 años de techo
Esta medida fue adoptada a mediados de febrero y requirió de una serie de negociaciones que incluyó una demanda judicial por parte del gobernador Shapiro, que logró negociar un techo para los valores de la energía por los próximos dos años.
«Esto supondrá un ahorro de 27 000 millones de dólares en las facturas de energía para 67 millones de estadounidenses, lo que eleva el total que hemos ahorrado a los clientes de PJM a 45 000 millones de dólares», había declarado el dirigente demócrata tras las exitosas negociaciones de febrero.
No obstante, hace apenas unas horas, Shapiro aumentó la apuesta y aseguró que emprendió «nuevas acciones legales para extender mi límite de precios de PJM por otros dos años». De concretarse este proyecto, los habitantes del estado de Pensilvania pagarán un valor regulado por la energía, que limitará los incrementos de precios durante los próximos cuatro años.
«Me niego a permitir que nadie se aproveche de los habitantes de Pensilvania y les suba las facturas de energía, y seguiré trabajando para reducir los costos, producir más energía y devolverles el dinero a sus bolsillos», sentenció el mandatario estatal demócrata.
Otro gobernador contra las derogaciones de Trump
En otras noticias, la administración de Shapiro ha decidido sumarse a una demanda colectiva que busca impugnar la derogación firmada por el presidente Donald Trump de las normas ambientales que señalaban a los gases de efecto invernadero como un riesgo a la salud pública.
El gobernador de Pensilvania había advertido en declaraciones anteriores que «la contaminación pone en riesgo la salud de las personas, agrava los fenómenos meteorológicos extremos, amenaza las cosechas de nuestros agricultores y encarece la atención médica». «Al intentar revertir las medidas de protección que impiden que la contaminación llegue al aire que respiramos, la administración Trump vuelve a ignorar a la ciencia», agregó.
Durante la presidencia de Trump, las autoridades de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos eliminaron la declaración de peligro, una normativa vigente desde 2009 que enlistaba a seis gases de efecto invernadero, entre ellos el dióxido de carbono y el metano, como un riesgo para «la salud pública y el bienestar público de las generaciones presentes y futuras».
Desde la Casa Blanca, justificaron la derogación argumentando que fomentará la libertad de elección de los consumidores y permitirá un ahorro de cerca de un billón de dólares en gastos regulatorios ocultos.
