¿Alguna vez te has preguntado qué pasa cuando una turbina ya es demasiado vieja?
Durante casi 30 años, las 26 turbinas de Hagshaw Hill formaron parte del paisaje de Escocia como pioneras de la energía limpia.
Cuando llegó el momento de jubilarlas, no se convirtieron en un cementerio de chatarra: el 99,9 % de sus materiales fue reciclado o reutilizado, y hasta las viejas aspas encontraron una segunda vida.
¿Es posible desmantelar un parque eólico casi sin generar residuos y al mismo tiempo producir cinco veces más energía?
Qué pasó con las 26 turbinas viejas
En el bonito condado de South Lanarkshire, en Escocia, el parque eólico Hagshaw Hill fue un hito en 1995.
Fue el primer parque eólico comercial del país.
Por casi 30 años, las turbinas trabajaron cada día, llevando electricidad a miles de hogares.
Pero todo tiene un final.
Las viejas turbinas de Hagshaw Hill se desarmaron por completo para dar paso a aerogeneradores nuevos y más potentes.
El gran desafío era decidir qué hacer con todos esos materiales una vez desmontadas las estructuras.
Pero este proyecto demostró que la economía circular a gran escala es posible.
El resultado final fue verdaderamente impresionante.
Se logró reciclar el 79,5 % de los componentes y reutilizar directamente otro 20,4 %, lo que significa que un asombroso 99,9 % de todos los materiales evitó terminar en la basura.
Incluso las enormes aspas, que suelen ser lo más difícil de procesar, se convirtieron en un nuevo material que puede sustituir al hormigón, la madera y algunos plásticos en vallas, postes y otros productos para la construcción.
Además, los motores y piezas mecánicas que todavía estaban en buen estado se enviaron a centros de formación para que los futuros técnicos aprendan a trabajar con las energías del mañana.
Cómo ayuda esta renovación a los vecinos de la zona
Lo mejor de este proyecto impulsado por ScottishPower es que tomar la decisión de desarmar un parque tan grande no significó frenar la economía de la zona ni dejar a los trabajadores con las manos vacías.
Al contrario, este proceso de renovación se convirtió en una oportunidad para pequeñas y medianas empresas de la región.
Para que te hagas una idea del impacto que tuvo en la comunidad, la mayoría de las empresas de la cadena de suministro involucradas estaba a menos de 30 millas, unos 48 kilómetros, del parque.
Esto permitió que una parte importante del trabajo generado por el proyecto beneficiara a empresas de la propia región.
El impacto podría continuar.
Plaswire, la empresa encargada de reciclar las palas, aumentó su producción y prevé duplicar su plantilla durante el próximo año ante el crecimiento de este tipo de trabajos.
Todo esto nos demuestra que retirar la tecnología vieja de forma responsable no tiene por qué convertirse simplemente en un gasto.
También puede generar empleos verdes y nuevas oportunidades para las comunidades que viven cerca de estos parques.
Por qué instalar menos turbinas produce cinco veces más energía
La tecnología eólica ha avanzado mucho desde los años noventa.
Cuando se retiraron las 26 turbinas antiguas, quedó suficiente espacio para instalar solo 14 aerogeneradores modernos, mucho más grandes, potentes y eficientes.
La diferencia es enorme: según ScottishPower, apenas tres de las nuevas turbinas pueden generar tanta energía como las 26 antiguas juntas.
Aunque ahora hay casi la mitad de estructuras en el paisaje, la capacidad de producción del parque subió hasta los 80 megavatios, unas cinco veces más que antes.
Esto nos demuestra que lo más importante no es solo la cantidad de turbinas, sino cómo aprovechamos la tecnología disponible y qué hacemos con los materiales cuando llega el momento de renovarlas.
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