El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió esta tarde en la Casa Blanca con siete representantes de las grandes empresas tecnológicas del país y el mundo para firmar un acuerdo considerado histórico por la propia administración. Según lo establecido en el pacto, pagarán la electricidad que consumen sus centros de datos de inteligencia artificial sin trasladar el costo a los domicilios de los estadounidenses tras la revelación de que estos consumen hasta el 6% de la electricidad de Estados Unidos.
Avances energéticos de cada empresa
Entre las empresas que firmaron el acuerdo, Google confirmó que desplegará una red de más de 7800 megavatios de capacidad en Texas. Por otro lado, xAI, la empresa de Elon Musk, anunció una inversión destinada a generar 1,2 gigavatios de capacidad instalada entre Tennessee y Misisipi, donde se encuentra la supercomputadora que nutre a Grok y otros servicios de IA de la empresa. La empresa anunció que avanzará en el desarrollo de reactores nucleares de uso espacial como fuente de energía para dichos sistemas.
Meta, de Mark Zuckerberg, no se queda atrás y estima que los cambios tarifarios generarán ahorros de hasta 650 millones de dólares en los próximos 15 años para los domicilios de Luisiana, donde cuenta con sus centros de datos. Con el acuerdo, Trump y su gobierno estiman una reducción considerable en la factura eléctrica de los usuarios estadounidenses, tras un incremento de hasta el 30% en las facturas eléctricas de los hogares, creando malestar en la población afectada.
Acuerdo energético entre las tecnológicas y EE. UU.
Las principales empresas de tecnología de Estados Unidos firmaron el compromiso de protección al consumidor de energía junto a la administración Trump, donde pactan voluntariamente financiar su propia generación eléctrica para los centros de inteligencia artificial y evitar que el aumento de la demanda impacte en las facturas de electricidad de los estadounidenses.
Entre los presentes, representantes de siete de las empresas más importantes del sector, con presencia en Estados Unidos, estuvieron: Ruth Porat de Google, Brad Smith de Microsoft, Dina Powell McCormick de Meta, Matt Garman de Amazon Web Services, Clay Magouyrk de Oracle, Brad Lightcap de OpenAI y Gwynne Shotwell de xAI. Junto a ellos, como miembros del gobierno, estuvieron el secretario de Energía Chris Wright, el portavoz de la Cámara de Representantes Mike Johnson y David Sacks, asesor de la Casa Blanca en materia de inteligencia artificial.
Debido a los reclamos expresados por estadounidenses en distintos puntos del país por el aumento en el consumo de electricidad tras la masificación de los centros de datos de IA, la oposición a la construcción de los mismos creció y la Casa Blanca busca frenar el descontento. Actualmente, los registros estiman que el 6% de la electricidad en Estados Unidos está destinada a este fin y esperan que aumente al 12% en 2028.
El acuerdo, de esta manera, compromete a las empresas del sector tecnológico a generar su propia electricidad, negociar las tarifas por separado con las empresas públicas, generar empleo local mediante contratación de trabajadores locales, prestar energía de respaldo en caso de apagones y el pago de mejoras de infraestructura local para la expansión de la red eléctrica, algo que parece estar en marcha según las promesas de varias compañías.
Palabras de Trump
En la Casa Blanca, Donald Trump aclaró dudas respecto al precio de la electricidad y dijo: «Los precios para las comunidades americanas no subirán, pero en muchos casos bajarán, y muy sustancialmente». Esto en contraste con el incremento sostenido registrado en los precios de la energía. Posteriormente, añadió que, según su postura, «los centros de datos han adquirido cierta mala imagen», por lo que espera que una mejora en la comunicación institucional contribuya a revertir esa percepción.
