A través de una publicación en X, Mike Levin volvió a denunciar la decisión de la administración de Donald Trump de utilizar dinero público para compensar a una empresa francesa y cancelar así varios proyectos de energía renovable que habrían abaratado el costo de la factura de electricidad de millones de estadounidenses. A la vez, el representante demócrata de California afirmó que el Gobierno Federal perdió cinco veces en tribunales y acordó el desembolso de US$928 millones a TotalEnergies para dar por concluidos los proyectos.
Críticas al uso de dinero público
El intento de detener el desarrollo de proyectos de energía limpia, en este caso de origen eólico marino, provoca una reacción cruzada de los representantes demócratas. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, fue una de las que se pronunció y calificó de «abuso escandaloso» la utilización de fondos públicos para inducir a las empresas a abandonar la construcción de parques eólicos marinos.
Similar fue el mensaje del gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, que señaló como «absurdo y un derroche» el gasto de los millones de dólares. Desde la Casa Blanca, el secretario del Interior, Doug Burgum, defendió la medida de Trump y sostuvo que se ponía fin a «la era de la energía poco confiable, inasequible e insegura».
Acusaciones cruzadas por el freno a la energía eólica
El gobierno de Donald Trump acordó el pago de US$928 millones a la empresa francesa TotalEnergies para que se cancele la construcción de dos parques eólicos marinos en Estados Unidos, afirmó Mike Levin, el representante californiano. A la vez, en su cuenta de X, denunció al Gobierno y afirmó: «Trump está pagando a una empresa extranjera casi mil millones de dólares de tu dinero para que detenga la construcción de parques eólicos que habrían reducido tus facturas de electricidad».
Esto a raíz del anuncio oficializado por el Departamento del Interior acerca del desembolso de las concesiones eólicas en aguas federales, dinero proveniente del Fondo de Sentencias del Departamento de Justicia, constituido con recaudación impositiva. Más adelante, Levin sumó: «Perdió en los tribunales cinco veces intentando frenar estos proyectos que habrían suministrado energía a más de un millón de hogares. Así que decidió, en lugar de eso, resolver el conflicto mediante compensación económica».
Desde la administración Biden se registraron órdenes de paralización que afectaron proyectos eólicos en distintas etapas de desarrollo en la costa este de Estados Unidos. Durante la administración Trump, el problema se expandió e involucró denuncias cruzadas de desarrolladoras y varios estados que demandaron. Los tribunales fallaron en contra de la administración Trump en cinco ocasiones, circunstancia que Levin subrayó en su comunicación.
A pesar de los pedidos por detener las construcciones, los jueces resolvieron que el informe del Gobierno era insuficiente para justificar la paralización, ya que alegaba amenazas de seguridad nacional con estudios que nunca habían sido publicados.
La última crítica
Mike Levin, para finalizar su mensaje en el que denuncia el accionar de Trump contra los parques eólicos marinos, tanto en California como en la costa este en general, añadió: «Sí, lo ha oído bien. El presidente de los Estados Unidos está gastando literalmente el dinero de sus impuestos para encarecer sus facturas de energía». Y es que, tras la cancelación de los parques de energía limpia, la intención de abastecer a más de un millón de hogares queda descartada y los fondos irían destinados al gas y al petróleo.
De esta manera, si bien el impacto en las facturas de electricidad no sería inmediato, podría materializarse como consecuencia de la eliminación de una fuente de competencia en el mercado eléctrico, lo que en el futuro sí sería motivo de aumento.
