Andrii Sybiha envió un contundente mensaje a la comunidad internacional alertando sobre la avanzada de los ejércitos de Rusia que tomaron como blanco, en las últimas horas, infraestructuras nucleares de Ucrania, incluyendo el emplazamiento de Chernóbil. «Se trata del uso del riesgo nuclear como herramienta de coerción», denunció.
Ucrania enfrenta una severa crisis energética
A 4 años de iniciado el conflicto con Moscú por la posesión de territorios ucranianos, el gobierno de Volodímir Zelenski continúa exponiendo la nula iniciativa de la contraparte a cooperar en la negociación de un acuerdo de paz que brinde alivio a la zona afectada.
Abocado a la agenda internacional, el mandatario destacó, en los últimos meses, por su determinación a golpear las puertas necesarias para obtener, además de respaldo diplomático, recursos económicos para solventar las necesidades urgentes de su pueblo y de las tropas que defienden sus intereses.
En consecuencia, Ucrania celebró, la semana pasada, el otorgamiento de un préstamo de parte de la Unión Europea, bajo el concepto de ayuda económica destinada a inversión en materia de defensa y a reservas presupuestarias.
Sin embargo, el monto, correspondiente a 90 mil millones de euros, no basta para paliar la grave crisis energética que sufre la nación, que quedó sumida al azote del invierno europeo tras los ataques del Kremlin que arremetieron contra el sistema de electricidad y calefacción.
En plena oscuridad y a merced del frío, cientos de ucranianos pujan por sobrevivir en medio de una guerra que, a pesar de contar con mediadores internacionales de la talla de Donald Trump, no parece alcanzar fin. A pesar de las duras circunstancias, el Estado no deja de anunciar iniciativas para garantizar el bienestar de sus ciudadanos.
Tal fue el caso del comunicado emitido el día de ayer por el ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, quien alertó a aliados y a países extranjeros en general sobre la imperiosa necesidad de ampliar la ayuda financiera para recaudar fondos que serán destinados al restablecimiento del suministro de energía.
«Esta ayuda es urgente. Se destinará a la compra de equipos, electricidad, suministros eléctricos y todo tipo de energía directamente para los ucranianos y las comunidades necesitadas», detalló, además de agradecer el esfuerzo de Polonia, que recaudó 1 millón de dólares bajo la consigna «Calidez para Kiev».
Las centrales nucleares, el objetivo de Rusia
En un complejo panorama, el gobierno de Ucrania, que no alcanza a cubrir todos los frentes y daños ocasionados por la maquinaria bélica rusa, denunció este martes el gran riesgo que representan para la región los frecuentes ataques del ejército de Vladimir Putin contra centrales nucleares.
Andrii Sybiha se explayó en la red social X, en donde apuntó contra Rusia por intentar «atacar sistemáticamente» la infraestructura energética «para crear riesgos de apagón en centrales nucleares». Sin titubeos, el ministro expuso la falta de límites de la violencia rusa, que atenta contra subestaciones para coercionar al pueblo invadido y acelerar su rendimiento.
La situación escaló al nivel en que la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) tuvo que intervenir entre las partes para acordar un alto al fuego en la zona de la central nuclear de Zaporiyia, hasta tanto los técnicos recompongan su normal funcionamiento y garanticen la desaparición de riesgos.
Al respecto, Rafael Mariano Grossi, director del organismo, aseguró que están comprometidos con la labor de prevenir cualquier accidente nuclear. Asimismo, afirmó que «el deterioro de la red eléctrica de Ucrania debido a la persistente actividad militar tiene implicaciones directas para la seguridad nuclear de sus instalaciones nucleares», en un llamado a tomar conciencia sobre las consecuencias del accionar bélico.
Ucrania pide expulsar a Rusia de la OIEA
Aunque Sybiha aseguró que su país trabaja en estrecha colaboración con la OIEA, exigió a la Junta de Gobernadores de la plataforma que llame a reunión inmediatamente para tratar la expulsión de Rusia de su cuerpo de integrantes. «Nuestra postura es que un Estado terrorista que crea deliberadamente riesgos para la seguridad nuclear no tiene cabida allí», sentenció.
