Cuando pensamos en vacas y su producción, lo primero en mente es la leche y productos lácteos derivados, pero hay algo más que pueden darnos. En Japón encontraron una solución ambiental a un problema que preocupó por años. Ahora son capaces de convertir esa situación en una oportunidad de energía. En una remota isla que agrupa muchas vacas, están siendo pioneros con este sistema.
De un problema ambiental a una solución con las vacas en Japón
En Japón hay una isla famosa por su industria lechera, que ha tenido el mismo problema de contaminación ambiental por décadas. Se trata de Hokkaido, una zona donde las vacas son gran parte de su población, con casi un millón de ellas por sus calles.
Sin embargo, las vacas, a pesar de ser una fuente importante en la cadena alimenticia y como parte de la economía, generan un serio conflicto que ha sido el dolor de cabeza mundial. Aunque es posible que ya se haya encontrado la solución a este problema.
En la isla japonesa, una iniciativa de Shikaoi Hydrogen Farm está transformando los desechos de estiércol y orina de las vacas en hidrógeno limpio. Una forma creativa de aprovechar los recursos y reutilizar lo que nadie quiere. El estiércol es un problema ambiental, ya que si se gestiona inadecuadamente, produce metano.
Por esta razón, la industria agrícola, ha pasado años pensando en cómo controlar las emisiones de gas de efecto invernado que han causado el cambio climático. Como tienen tantas vacas en su poder, esta solución les cae como anillo al dedo para generar energía sostenible.
¿Cómo se obtiene energía limpia por medio de los desechos?
Puede sonar muy extraño que desechos que nadie quiere tener, se conviertan en energía pura y sostenible. Pero la reutilización de recursos será clave en el futuro cercano, ya vimos como por medio de la siembra de plantas, podemos transformar por completo la minería, ahora es el turno para la industria agropecuaria.
El proceso para obtener el hidrógeno limpio, consiste en recolectar la orina y estiércol en grandes depósitos. Gracias a la ausencia de oxígeno, las bacterias comienzan con la acción, produciendo biogás (metano) y fertilizante líquido.
Posteriormente, el metano se purifica con vapor que reacciona frente a altas temperaturas, hasta convertirse en hidrógeno. Imagina el potencial, una sola vaca produce 30 kilos diarios de estiércol, ahora con casi un millón que tienen en esta isla de Japón, las posibilidades son muy grandes.
Por ahora, hay limitaciones en el sistema, en la planta de Shikaoi solo pueden producir 70 metros cúbicos de hidrógeno al día. Una cantidad menor al potencial que se puede lograr, pero sigue siento suficiente para abastecer a unos 28 coches por día.
Es una excelente alternativa para la reutilización de recursos, y convertir el desecho en energía limpia, funcional y eficiente. Todavía hay retos y limitaciones en el sistema que deben superarse, pero es un primer paso importante para convertir una industria que contamina, en una actividad totalmente libre de gases.
El hidrógeno promete como el combustible del futuro
Hasta hace unos años, pensar en otro combustible que no fuera proveniente de combustibles fósiles era una pérdida de tiempo y dinero. Ahora, las energías renovables y limpias son el tema central de todo el mundo. Aunque el hidrógeno no es el favorito ni el más usado, es una gran opción.
A pesar de sus limitaciones en almacenamiento y precios altos, mientras más tecnología se desarrolle para la generación de hidrógeno limpio, más rápida será su adopción. Muchos coches ya están usando el hidrógeno como combustible principal, y podría ser la gasolina del futuro con el tiempo.
Esta técnica permitirá que las mismas granjas produzcan hasta su combustible, usado para máquinas o electricidad. Además, el residuo sólido se usa como fertilizante para los campos. Es una oportunidad única para la industria, tal como sucede con estos árboles que brotan oro.
La apuesta de esta isla de Japón, con los desechos de las vacas convertidos en hidrógeno limpio, será un cambio necesario para la industria agrícola. Un proyecto que servirá a muchas granjas al aprovechamiento de recursos, y soluciona el problema de efecto invernadero. Disminuye la dependencia a combustibles fósiles, acaba con el problema del metano y promueve la autosuficiencia.
