El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, fue el responsable de presidir una llamada de coordinación de emergencia centrada en la situación en torno a la energía, así como en las tareas de eliminación de los daños causados por los ataques rusos. El presidente comunicó que las peores condiciones «se localizan en la capital ucraniana», donde más de 1400 edificios de apartamentos todavía carecen de calefacción. Esta crisis en la ciudad de Kiev se produce en el contexto de un ataque masivo realizado por Rusia entre la noche del viernes y el sábado. Tal y como confirmó en sus palabras el mismo presidente, «Moscú utilizó más de 400 drones y en sus lanzamientos participaron unos 40 misiles de distintos tipos».
Ampliación de la asistencia y daños en la red
Ante la gravedad de la emergencia humanitaria en Kiev, Zelenski remarcó que es crucial que «la gente de cada uno de los inmuebles siniestrados cuente con toda la asistencia que necesitan». Para hacer frente a las consecuencias del frío, el líder ucraniano dio a conocer la ampliación del programa de paquetes de calor (Warmth Packages): en breve, se alcanzarán los 40 000 paquetes, una buena parte de los cuales estará destinada especialmente a la capital.
El titular del Ministerio de la Energía, Denís Shmigal, denunció que el ataque ruso tuvo como objetivo «dos subestaciones y líneas que son la base de la red eléctrica ucraniana». También hubo impactos en dos plantas de generación eléctrica en el oeste del país: una en Dobrótvir y otra en Burshtín. Shmigal e indicó que los operarios están «listos para comenzar las reparaciones en cuanto la situación lo permita», mientras que por parte de Ukrenergo se hizo saber que los cortes de emergencia se cancelarán una vez se haya conseguido la «estabilización de la situación en el sistema energético».
La preocupación por la energía nuclear y la situación en Jersón
Las reuniones de coordinación abordaron de forma diferenciada la difícil situación en la región de Jersón. Zelenski comentó que seis asentamientos ubicados en esta región tienen «condiciones energéticas que son realmente difíciles», y que, como consecuencia de los continuos ataques de drones, se generan situaciones extraordinariamente difíciles para reactivar los trabajos de restablecimiento. El jefe de Estado intimó a los responsables de la región que impulsaran los esfuerzos de rescate en la protección y la recuperación.
De gran preocupación fue la discusión llevada a cabo con el Ministro de Energía sobre la energía nuclear, donde Zelenski advertía que, para la fuerza armada rusa, las instalaciones de energía nuclear de Ucrania (incluyendo la infraestructura e interconexiones a las plantas) eran, en el fondo, «objetivos con una gran frecuencia». El presidente exigió un mayor nivel de respuesta que iría más allá de lo logrado hasta el momento, pidiendo más protección e interconexiones más fuertes con los correspondientes socios para que «el mundo no se encuentre en silencio por esta situación de amenaza».
Solicitud de cronograma claro a los aliados
Por el lado militar y diplomático, Zelenski se reunió con el Comandante de la Fuerza Aérea y el Ministro de Defensa sobre los acuerdos de suministro de misiles de defensa aérea llevados a cabo por los socios internacionales. El presidente fue claro en que debería haber un «cronograma claro» para la llegada de los paquetes correspondientes y que todos los organismos estatales deberían estar completamente alineados para acelerar las entregas.
Zelenski se refirió al riesgo de las demoras: «No debe haber situaciones donde las pausas en los suministros para Ucrania prácticamente fortalezcan el impacto de los ataques rusos». Los daños expresados abarcan varias regiones: Volonia, Ivano-Frankovsk, Leópolis y Rivne, en las proximidades territoriales con Polonia y Rumanía.
