Más del 90% del marfil ilegal procede de matanzas recientes

El análisis de 231 colmillos de elefante incautados ha confirmado lo que muchos sospechaban: el comercio prohibido del marfil se nutre casi exclusivamente de animales asesinados en los tres años anteriores –a veces incluso antes– a su incautación. El estudio, el primero de este tipo, confirma la expansión de la caza furtiva y niega que los colmillos procedan de las reservas antiguas almacenadas por gobiernos corruptos. 

Tráfico de colmillos de Jaguar

Otro ciudadano chino más fue atrapado infraganti traficando con colmillos de jaguar en la ciudad de Rurrenabaque donde puso un aviso en una radio local ofreciendo hasta 100 dólares americanos por cada colmillo.