Un nuevo orden mundial para el agua y el saneamiento

Un Consejo Asesor de la ONU  sobre Agua y Saneamiento (UNSGAB, en inglés), que acaba de terminar su mandato de 11 años, recomienda una revisión completa de la manera en que la comunidad internacional lidia con dos problemas socioeconómicos de la Agenda de Desarrollo Posterior a 2015, la escasez de agua y la insuficiencia de saneamiento.

El asunto pendiente del BRICS: protagonizar la yuanización de la economía mundial

Mucha tinta corre en la prensa internacional alrededor del BRICS. Es indudable que el bloque pentapartita ha incrementado en los últimos años su participación en la economía mundial, compitiendo de modo directo con Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, los detalles del nuevo banco de desarrollo y el Acuerdo de Reservas de Contingencia ponen de manifiesto que sus miembros se resisten a abandonar la órbita del dólar para de esta manera, destruir el cascarón de las instituciones de Bretton Woods.

¿Estamos hechos para vivir en común?

La Revolución francesa no es sino
la precursora de otra revolución
mucho mayor, que será la última;
aspiramos a algo más sublime y más justo,
¡El Bien Común de la Comunidad de los Bienes! (i)

Contra todas las “evidencias” de la teoría económica convencional y la síntesis darwinista, hemos rastreado los sistemas de vida, la evolución humana y la aparición del lenguaje para mostrar que lo constitutivo de los seres vivos y de los humanos en particular es la propensión a la simbiosis, a la cooperación y a la vida en común. Por eso, los bienes comunes, que son la mayor parte  de los bienes que interesan, han sido gestionados por las sociedades humanas con entera solvencia y eficacia, aunque ateniéndose a ciertas condiciones, no automáticamente. Concluimos el trabajo afirmando que la antigüedad evolutiva de la empatía hace que nos podamos sentir extremadamente optimistas.

Cooperación para el desarrollo, modelo hegemónico y crisis sistémica: ¿círculo perverso?

Desde la gran crisis económica del año 2008 a la fecha, subsisten los elementos de disfuncionalidad del capitalismo global como parte de una crisis sistémica que agudiza las brechas de desigualdad social y asimetrías de desarrollo entre los países. El modelo hegemónico impuesto por los países desarrollados y organismos multilaterales, continúa basándose en el crecimiento económico y la industria extractiva a costo de la naturaleza finita, la crisis ambiental y el cambio climático. De allí que en medio del carácter estructural político e ideológico del modelo de desarrollo imperante, la cooperación internacional para el desarrollo puede jugar un rol crucial. Pero para los sectores más críticos sostienen que hoy en día esta se ha convertido en un instrumento de dominación y soporte del actual orden político económico mundial (1)

“Monsanto no tiene más ciencia, valores o conocimientos que la guerra”

Lo repite una y otra vez: en un sistema en el que los gobiernos se corrompen para ayudar a las corporaciones de transgénicos a imponerse, la mejor arma es la no cooperación, la “fuerza de la verdad”. Vandana Shiva, física, filósofa y una de las más conocidas defensoras de las semillas nativas, apuesta por la conservación de las formas tradicionales de siembra pero también por la lucha legal para detener a Monsanto, empresa a la que ubica como la más corrupta y la mayor enemiga de la ciencia.

¿Por qué cooperamos y por qué no cooperamos?

El pensamiento apocalíptico cada vez es más frecuente en mucha gente[1],[2],[3] y no es para menos. Si estamos socavando las bases de la vida (desesperanza), somos una de las especies más vulnerables a pesar de nuestra extraordinaria adaptabilidad (esperanza), que no es nada, por ejemplo, comparada con la de las bacterias como ya hemos visto (modestia).

¿Por qué cooperamos?

Paco Puche recurre en este artículo a diferentes perspectivas científicas para dar respuesta a una pregunta que en realidad es una certeza: la de que el humano es básicamente un animal que hace de la cooperación el eje de su supervivencia. Ya Kropopkin nos anticipaba que en la naturaleza, además de la lucha mutua, “se observa al mismo tiempo, en las mismas proporciones, o tal vez mayores, el apoyo mutuo, la ayuda mutua, (…) de manera que se puede reconocer la sociabilidad como el factor principal de la evolución progresiva”. En la actualidad, el psicobiólogo Michael Tomasello se expresa con igual contundencia: “Los Homo sapiens están adaptados para actuar y pensar cooperativamente en grupos culturales hasta un grado desconocido en otras especies”.