No es que el río inunde las ciudades, las ciudades están inundando a los ríos

El Dr. en Geología e integrante del Centro de Investigación de la Región Semiárida, Osvaldo Barbeito, dio su punto de vista sobre lo sucedido en las Sierras Chicas. Sostuvo que las lluvias ocurridas no son fenómenos inusuales y consideró que además de la protección del bosque nativo, resulta necesario emprender una planificación urbana respetuosa del perfil geomorfológico de los ríos y del cauce histórico de los cursos de agua.

La política y la defensa del ambiente son lo mismo, estúpido…

En mi ciudad, Villa Dolores, Traslasierra, Córdoba, Argentina, el cambio de gobierno municipal no sólo no ha mejorado la política ambiental sino que la empeoró o directamente la hizo desaparecer… Un intendente bastante limitado en sus criterios, con ínfulas de ingeniero, arquitecto, paisajista y varias cosas más, decide todo lo que se debe hacer, no permitiendo absolutamente ninguna participación a la comunidad en proyectos y políticas municipales. El ambiente ha sufrido así los efectos que se pueden esperar de esta situación.

“¿Daños colaterales…?” …del modelo productivo fundado sobre el monocultivo de la soja transgénica. Pueblos fumigados y deforestación a gran escala

En su propia insustentabilidad, este modelo está destinado a entrar en crisis y colapsar en un futuro que se estima no muy lejano. La sociedad en su conjunto debería reflexionar acerca de esta realidad y su evolución esperable. Ciertos principios básicos surgidos del Desarrollo Sustentable son aplicables en esta reflexión. Ningún interés particular debe de estar por encima del bien común. Ningún derecho de propiedad es absoluto como para afectar en su aplicación la calidad ambiental de su entorno. Ningún razonamiento enrevesado y/o perverso debe de prevalecer frente a la lógica sencilla pero contundente de los afectados por la intoxicación, la contaminación, el desplazamiento de sus lugares de origen y la injusticia.

Córdoba, caso testigo del avance sojero sobre los bosques

“Ley 9814” es la denominación oficial de la flamante legislación de Córdoba que regula el uso y cuidado del monte nativo. “Ley del desmonte” y “Ley de los ruralistas” fue bautizada por la Comisión de Ordenamiento Territorial de Bosque Nativos (Cotbn), ámbito oficial designado para consensuar una ley de bosques provincial. La Cotbn es el espacio científico y multisectorial que trabajó dos años y propuso una norma que establece cuatro millones de hectáreas como de alto valor de conservación y solicita rigurosos controles. A último momento, horas antes de la votación, la Legislatura provincial desechó el trabajo de la Cotbn y aprobó una ley que reduce el área de conservación a sólo 1,9 millón, permite actividades de peligro ambiental en esa misma zona que debería proteger y deja de lado la participación de la sociedad civil. Desde la propia Secretaría de Ambiente de Córdoba afirmaron que la ley aprobada “no es la mejor” para el ambiente y reconocieron que prevalecieron los intereses de la Mesa de Enlace, que impulsa la soja y la ganadería intensiva. Científicos y campesinos alertan sobre las consecuencias de la ley aprobada: desmontes, desalojos y mayores sequías e inundaciones.

Las rutas silenciosas del plomo en el norte cordobés

En la Provincia de Córdoba, las poblaciones de palomas son realmente muy abundantes. En los últimos años ese incremento se ha favorecido, no solo como resultado del desmonte y de prácticas no sustentables de agricultura, sino por plantaciones locales de sorgo promovidas por operadores de “turismo cinegético”. Esta actividad es practicada por cazadores, en su mayoría extranjeros, que han trasladado esta práctica deportiva fuera de sus países.