23 de abril, día del libro ¿De qué libro?

En una librería de la ciudad hemos podido leer, escrito en la pared de uno de sus locales, una definición de lo que puede ser una librería, ahora y en el futuro. Dice así:

Una librería, aún siéndolo, es más que un comercio. Es una república de las letras, en cuyos foros se trafica con libros y se intercambian ideas, sugerencias y alientos.

Amazonía: pasado y presente

El discurso sobre las selvas continentales como territorios vacíos, sin pasado, sin ley, sin límites, agujeros negros cartográficos y colmados de riquezas reales o imaginarias y cuantiosos recursos naturales, justificó todas y cada una de las invasiones, intervenciones, saqueos y rapiñas que ha venido sufriendo la floresta desde el ya lejano siglo XVI hasta el presente. Cuesta digerir el hecho que en pleno siglo XXI este pensamiento siga guiando las políticas de estado de los países de la cuenca, aliados a las trasnacionales extractivistas y a las potencias imperialistas. De proseguir esta praxis suicida, no quedará en pie un solo árbol en medio siglo por venir.

El libro de papel ha muerto, ¡viva el libro de papel!

El libro de papel, en su linealidad y su finitud, en su materialidad y su presencia constituye un espacio silencioso que hace fracasar el culto a la velocidad y la pérdida de sentido crítico. Es un punto de anclaje, un objeto de inscripción para un pensamiento coherente y articulado, fuera de la red de flujos incesantes de información y solicitud: sigue siendo uno de los últimos lugares de resistencia.