Castigar en Relmu a todas las mujeres que defienden sus vidas y territorios

Capitalismo, colonialismo y patriarcado o sus expresiones de explotación, invasión, racismo y discriminación son jueces contra Relmu Ñamku, autoridad de la comunidad Winkul Newen. Se la acusa de “intento de homicidio” a una operadora del poder judicial que recibió órdenes de una empresa petrolera para invadir tierras comunitarias mapuches. Una vez más, el derecho a la identidad y a la legítima defensa (de la vida y el territorio) no se tiene en cuenta para las mujeres.

Hierro Indio, un proyecto minero cargado de dudas

El proyecto minero Hierro Indio se presenta a primera vista como el mas viable de las explotaciones metalíferas que se pretenden aprobar Mendoza, en el sentido que cumpliría con la Ley Provincial 7722, en lo que se refiere al no empleo de sustancias toxicas; sin embargo, algunos datos respecto del uso del agua, sumado a las irregularidades detectadas en el procedimiento de aprobación, echan por tierra tierra tal condición de viabilidad. Este informe es la continuidad del posteo anterior, en que se expusieron las irregularidades detectadas en el proyecto minero Cerro Amarillo. Recordemos ademas que, como ya dijimos anteriormente en este espacio de expresión, demostrando con casos concretos, la exploración minera metalífera también produce daño ambiental.

AVINA y los mapuches chilenos: el saqueo continúa

Un breve recordatorio para situarnos.
AVINA es una fundación fundada por Stephen Schmidheiny, heredero del criminal negocio del amianto en el mundo (que abandonó cerca del año 2000, cuando el barco de esta industria hacía aguas), por cuyos inmensos beneficios acumulados durante todo el siglo XX, a precio de sangre , necesitó crear en 1994 la fundación filantrópica a que nos referimos para intentar lavar su imagen.

¿Democracia en Chile? ¿Qué hay detrás de La Aplicación de la Ley antiterrorista contra Mapuches?

Detrás de las instituciones fácticas como la Ley antiterrorista y su aplicación a las demandas Mapuches están, poderes fácticos del estado que son poderosos grupos económicos. Si uno tuviera que comparar actos criminales, genocidas, conspirativos de sectores públicos y privados con los actos Mapuches que reclaman derechos tildados de terrorismo ¿Cómo habría que llamar entonces a la contaminación del medio ambiente y la degradación de territorios? ¿A la ocupación de tierras ancestrales de un Pueblo? ¿A la expansión de la industria Forestal y de celulosa por sobre tierras agrícolas, ganaderas, de bosque nativo? ¿A la militarización de territorios para proteger estos intereses? ¿Al despojo territorial de Comunidades?

Chile, ¿Patria de todos?

La huelga de hambre que mantienen 31 presos políticos mapuches en las cárceles de Concepción, Lebu, Angol, Temuco y Valdivia, es para exigir, entre otros puntos, la no aplicación de la ley N° 18.314 (o Ley Antiterrorista). La palabra “patria” viene del griego patrius y de la expresión latina terra patria, que significa “la tierra de los padres”. Ser mapuche es ser “gente de la tierra”. Si de patria se trata, Chile es la patria del pueblo mapuche. La paradoja es que estos hermanos son tratados por los descendientes de los invasores como si Chile no fuera la patria de todos.

200 años… de qué?? Para el Pueblo Mapuche no hubo Revolución de Mayo

¿Por qué las disposiciones de las sucesivas instituciones revolucionarias de las Provincias Unidas del Río de la Plata no se tradujeron al Mapuzugun? La respuesta es muy simple: al momento de independizarse de España, ninguna Comunidad MapuChe vivía dentro del territorio que el nuevo país estaba heredando de la metrópoli. El Pueblo MapuChe no había sido sojuzgado por la corona imperial y mantenía su independencia y libertad. Por eso, ni la Primera Junta, ni la Junta Grande, ni los triunviratos, ni los directores supremos, ni los gobernadores, ni los sucesivos presidentes tuvieron la oportunidad de legislar sobre los MapuChe. Simplemente, no tenían jurisdicción sobre su Wall Mapu (territorio ancestral).

Mapuches, una nación en su diversidad

Se combinan los elementos de un conflicto indígena, sus legitimas reivindicaciones de identidad, culturales, idiomáticos y de autodeterminación, con los efectos directos del modelo neoliberal. Junto a poderosos terratenientes que ocupan tierras ancestrales arrebatadas a los indígenas, están las enormes plantaciones forestales que depredan al bosque nativo, que agotan el agua y deterioran el suelo para producir celulosa. Las enormes empresas eléctricas, las empresas salmoneras. Hay un concentrado capitalista neoliberal que arrasa con todo y choca contra un movimiento mapuche secular. En este conflicto, el Estado chileno aparece claramente y una vez más al lado de las transnacionales y no como defensor de los derechos de las mayorías.

Megaproyectos Hidroeléctricos en el Territorio Ancestral Mapuche

La Transnacional de origen estatal Noruego Sn Power, la Transnacional ENDESA y el Grupo chileno Matte a través de su empresa Colbún, son los principales grupos económicos que intentan instalar sus mega proyectos hidroeléctricos bajo el amparo del estado chileno en Territorio Mapuche. Miles de hectáreas inundadas e impactadas, graves impactos a las economías locales, daños culturales, sociales, son algunas de sus consecuencias. Algunas ya vienen ocasionándose. La resistencia sigue.

Petroleras y contaminación en Neuquén

La industria petrolera ha venido acompañada, a lo largo de su historia, de una serie de externalidades no contabilizadas en el precio del crudo: la contaminación del medioambiente y los impactos sobre la salud humana. La degradación de la calidad de las aguas y el aire es lo más visible, pero no ha merecido el interés de las autoridades públicas hasta el momento.

La lucha por el territorio

Empresas sojeras, plantas de celulosa, minería a cielo abierto, petroleras y el turismo cinco estrellas expulsan de sus territorios a pueblos indígenas. Un relevamiento parcial contabilizó 397 conflictos por tierras, con una superficie total de 8,6 millones de hectáreas: tres veces la extensión de Misiones o 425 veces la Ciudad de Buenos Aires. A fuerza de organización, las comunidades indígenas resisten desalojos y comienzan a recuperar territorios.