El valor de las hojas comestibles

De la abundancia a la escasez Cuando llegaron los españoles a los Andes, se encontraron con pueblos sanos y bien nutridos, cosa que no dejaron de mencionar en sus crónicas. Es evidente por ello que los habitantes de la región son herederos de un patrimonio alimentario de un valor nutricional muy alto. Los productos que consumían los pueblos originarios, tanto los cultivados (como granos, tubérculos y raíces), los que recolectaban (como hojas y frutas) y los que cazaban, proveían suficientes nutrientes y micronutrientes para sostener una población abundante y muy bien alimentada. No había hambre ni desnutrición gracias a los altos niveles de producción y a los sistemas de reciprocidad.

Declaración del Primer Encuentro Mundial de Custodios de Semillas

Nabusimake 21 de Diciembre de 2013, Solsticio de Invierno Confederación Indígena Tayrona C.I.T. En ejercicio de nuestra autonomía y en cumplimiento de la Ley de Origen (Ley Sé), el corazón de Ati Seynekun, Nuestra Madre Tierra, el Pueblo Arhuaco, representado a través de su Cabildo Gobernador, junto a líderes de procesos comunitarios, representantes de la red de custodios de semilla nativa, a saber: Líderes de la Red de Protección de Semillas Nativas de Brasil (Movimiento Sin Tierra), Francia (Cocopell), Austria, México, representantes de pueblos originarios, pueblo Vaisnava, el resguardo indígena Emberá Chami Cañamomo Lomaprieta, Familia de la Tierra, Pacto Mundial Consciente, Universidad de Saberes Ancestrales, Canto al Agua, Consejo de Asentamientos Sustentable de las Américas (CASA), Red Nacional de Ecoaldeas (RENACE), Proyecto EcoAtmosferas, Ecoaldea Pachamama, Ecoaldea Antakarana, Ecoaldea Nashira, Guaira Sicha, Finca Utopía, Café Anei, Fundación Caminos de Identidad, Fundación Cultural de Sahagún (FUNCULSA), Todas a Tierra, organizaciones y movimientos de tejido social y agroecológico presentes.