Diez razones para una alimentación ecológica y de proximidad

Se dice: “somos lo que comemos”; y como muchos aforismos suelen condensar una parte de verdad éste parece a simple vista estar lleno de sentido común. Pero sería bueno argumentar esta máxima y, sobre todo, profundizar en ella. Nos puede ir en ello la salud y la vida buena. Primera razón: con la agricultura con pesticidas terminamos tomando venenos en nuestra mesa

Transgénicos y alimentación: Los beneficios interesan más que la gente

“Controla el petróleo y controlarás las naciones”, dijo el secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger en los años setenta. “Controla los alimentos y controlarás a la gente”. El control global de los alimentos ha sido casi logrado, reduciendo la diversidad de las semillas con semillas OGM (genéticamente modificadas) que son distribuidas solo por unas pocas corporaciones transnacionales. Pero esta agenda ha sido implementada a un grave coste para nuestra salud; y si el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es aprobado, el control no solo sobre nuestros alimentos sino nuestra salud, nuestro entorno y nuestro sistema financiero estarán en manos de corporaciones transnacionales. Beneficios antes de las poblaciones

Abejas amenazadas: de cuando el zorro (Monsanto) compró el gallinero (Beeologics)

Si se tratara de una novela, el público criticaría la trama por parecer demasiado exagerada: productivas colonias de abejas desaparecen de la noche al día sin dejar rastro, los cuerpos de las víctimas nunca se encuentran. Pero no es ficción, es lo que está sucediendo en un tercio de las colmenas comerciales de abejas en Estados Unidos, -más de un millón de colonias de cada año-, y en similares proporciones en la Unión Europea. Colmenas aparentemente sanas vuelan para no volver nunca más. La abeja reina y madre de la colmena es abandonada a su suerte y muere de hambre.

El fenómeno global de la desaparición de las abejas

Las abejas nos están mandando un mensaje que recuerda nuestra estupidez. “Sabemos que estos insectos son indispensables para la subsistencia del género humano, pero durante décadas nos hemos dedicado a rociar los campos con plaguicidas. Las abejas nos recuerdan que siempre llegamos tarde”.

La cadena de alimentos está contaminada.

“El veneno nuestro de cada día” es el título del último libro de la periodista francesa Marie Monique Robin quién se hiciera muy conocida luego de la publicación de un estudio anterior cuyo título era “El mundo según Monsanto”, donde denunciaba las maniobras de la transnacional que acaba de anunciar la construcción de nuevas plantas de producción en Argentina. En el nuevo libro, que de alguna manera es continuación del anterior, declara que: "la cadena de alimentación está contaminada""La cadena de alimentación está contaminada", mantiene la periodista francesa especializada en agroalimentación Marie-Monique Robin, que acaba de publicar en España el libro “Nuestro veneno cotidiano”, una investigación sobre las sustancias químicas que llegan a nuestro plato.

El glifosato es intocable

Mientras el Ministerio de Salud estudia el grado de toxicidad del pesticida, un cable revela cómo opera la embajada norteamericana sobre Agricultura y el Chaco. El lobbying estadounidense en favor del fabricante del pesticida, la multinacional Monsanto, tuvo lugar seis meses después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenara al Ministerio de Salud iniciar una investigación oficial sobre los posibles efectos nocivos del pesticida.

Agroquímicos: Por qué no son suficientes los estudios de la OMS para cuidar la salud de la gente

Los motivos por los cuales no son confiables las clasificaciones que propone la OMS son múltiples y variados. Aquí me limito a exponer algunos de ellos, a mi juicio los más importantes: la misma OMS dice que la clasificación no tiene garantías de ningún tipo y que no se hace responsable de los daños derivados de su uso, señala taxativamente que los criterios de clasificación son sólo una guía complementaria y referencia su clasificación en investigaciones desactualizadas y sesgadas, concluyendo que los pesticidas son mucho menos peligrosos para la salud y el ambiente de lo que en realidad son.