Menos coches, menos edificios: la clave de la felicidad urbana

En la década de los 50, Jan Gehl, un joven arquitecto danés, y su esposa psicólogca solían cuestionarse sobre la manera en que las estructuras físicas de las ciudades influyen en el comportamiento humano. Frente a esto, y durante 50 años, se dedicó a realizar una tesis doctoral basada en la mejoría de la calidad de vida urbana con la frontera entre sociología, psicología, arquitectura y planificación urbana.

La mitad de los acuíferos de la Tierra se están agotando

Los satélites GRACE de la NASA detectaron cambios sutiles en la atracción gravitacional de la Tierra, observando donde el peso más pesado del agua ejerció un mayor tirón en la nave espacial en órbita. Se registraron ligeros cambios en los niveles de agua de los acuíferos durante una década, de 2003 a 2013.

Un planeta sin primates

Mientras que el número de personas que habita el mundo ya supera los siete mil millones, más de la mitad de los primates está en peligro de extinción, según un estudio publicado en la revista Science Advances.  Se calcula que, de las más de quinientas especies de primates registradas, casi 380 desaparecerán en medio siglo.  En menos de este tiempo, en el año 2050, los seres humanos llegaremos a ser unos 9.700 millones, según la ONU.

El mundo puede quedarse sin jirafas

Científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) han declarado a varias subespecies de jirafas ‘en peligro de extinción’ debido a que la población de estos animales se ha reducido un 40% durante los últimos 30 años.

El decrecimiento como alternativa para superar la crisis ambiental

Una persona en Estados Unidos consume 4 veces más energía que un argentino y 265 veces más energía que un nigeriano; si tenemos en cuenta la cantidad de CO2 generada  por cada Estadounidense, esta supera en 3,7  veces la producción de un argentino y 34 veces la de un nigeriano; finalmente y como medida de consumo, el  PBI per cápita de un  estadounidense es 4,37 veces mayor al de un argentino y 427 veces mayor al de un nigeriano. Esta breve comparación es indicativa de la gran desigualdad en el mundo, no solo referido a los aspectos económicos, sino también a los impactos ambientales de los distintos países.