Diez razones para convertirse en autosuficiente y diez sugerencias para una vida independiente

Si no hacemos nada, si no cambiamos en nada, si no modificamos nuestra perspectiva y dinámicas, otros lo harán. Y el plan de los otros, no es precisamente grato para esta humanidad, pues se propone eternizar nuestra esclavitud. Podemos ser lo mejor y lo peor que hay en nosotros. Aquí están las razones más importantes para convertirse en autosuficiente. Están basadas en asuntos fundamentales, para un cambio de vida, no hacia el vuelo de una noche, sino hacia un vida duradera basada en la independencia personal

La globalización de la crisis y el shift geopolíico

A distancia de aproximadamente un lustro a partir la explosión de la crisis económico-financiera y a pesar de los innumerables análisis que se han producido para su comprensión, los estudios y las sugerencias indicadas, los liderazgos de los países implicados no han podido aún hallar y aplicar soluciones satisfactorias, ni para una contención, ni para una superación de la misma. Esto se debe al hecho de que la singularidad de esta crisis – que pone al descubierto las contradicciones del sistema neoliberal – hay que buscarla también en la relaciones que ésta tiene con el cambio geopolítico global en acto, el punto muerto en el que se debaten los vértices políticos, económicos y financieros son una particular expresión de la tensión que existe entre los partidarios del viejo orden unipolar y los estímulos hacia la evolución multipolarista del escenario internacional.

El Nuevo Orden Mental

Si observamos con detenimiento, el sistema está muy bien resguardado en todos y cada uno de sus rincones. Poco a poco ha ido estableciendo un ‘Nuevo Orden’ que ya no sólo controla lo político, lo económico, o lo social; también controla nuestra mente. Llegó a nuestras conciencias en mucha mayor medida de la que imaginamos. Y es ahí donde se ha instalado, velando por sí mismo. Es por esto que incluso en un momento como el actual, en el que cada vez nos queda más claro que este sistema no nos lleva a nada bueno, sigue habiendo el mismo miedo a un cambio.

Otoño del imperio y del capitalismo

Cuando el imperio es incapaz de mantener su hegemonía aportando soluciones a las crisis sistémicas recurre a la “hegemonía explotadora” (1), con toda la violencia y la destrucción que la acompaña. Así sucedió en la decadencia de la hegemonía imperial de Holanda.

¿Puede la civilización sobrevivir al capitalismo?

Hay capitalismo y luego el verdadero capitalismo existente. El término capitalismo se usa comúnmente para referirse al sistema económico de Estados Unidos con intervención sustancial del Estado, que va de subsidios para innovación creativa a la póliza de seguro gubernamental para bancos demasiado-grande-para-fracasar.

La crisis del capital, sus ciclos y el proceso mundial de acumulación

Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión (en términos ortodoxos: estancamiento en el crecimiento del PIB por 2 o más trimestres seguidos) amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital”, porque podría decirse que su carácter es omnímodo. Como la ideología que portan la mayoría de personas, es la ideología de la clase dominante (la capitalista), es lugar común escuchar las frases más desternillantes en relación a la crisis del capital y su imposible solución. En el top five de esos delirios, resaltan: la ideología de que la crisis es meramente financiera, que se pueden evitar los ciclos recesivos, que la acumulación de capital puede ser “nacional” o “independiente”, que hay “liberaciones económicas” nacionales y que la crisis NO afectará a las naciones cuyos gobiernos que administren el capital social, sean “progresistas”. Tamaños dislates son amargamente frecuentes y representan un duro escollo en la emancipación de la clase obrera, de la tiranía capitalista. Sin entender lo que se quiere transformar, es imposible hacerlo. Veamos.

Salvemos a la humanidad de su extinción

La humanidad, innegablemente, ha obtenido muchas ventajas del avance de la civilización. Sin embargo, hoy, que en nombre del "desarrollo", el sistema capitalista en su etapa neoliberal, con su feroz ataque a la naturaleza, está conduciéndonos a la extinción de nuestra especie, es necesario hacer una evaluación sobre ese precio a pagar en aras del "progreso".
A las generaciones actuales nos corresponde la tarea de evitar la extinción de la humanidad y a la vez conservar las ventajas de la civilización que no pongan en peligro la supervivencia de nuestra especie.

Acerca de los paradigmas, los sistemas y los modelos

Creemos que el paradigma civilizatorio occidental entra en una fase de confusión y dispersión, no querida por la intencionalidad de sus postulados, en origen el iluminismo, pero sí provocada por el acentuado uso de tecnologías destructivas en el manejo de sus componentes. Estamos en presencia de una catástrofe paradigmática, que no debemos confundir con una crisis sistémica, porque no existen posibilidades de recomponer el rumbo trazado sin alterar completamente las invariantes que lo alimentan.

Némesis infinita

El sistema económico realmente existente preconiza, en la teoría, la posibilidad de un crecimiento indefinido, y en la práctica trata de aplicar políticas compulsivas de crecimiento año tras año, lo que equivale a perseguir una serie en progresión geométrica que, como sabemos, tiende a lo ilimitado. Se trata, como podemos sospechar, del capitalismo en todas sus versiones. Pero como el planeta es finito y la capacidad humana en ese mundo acotado también lo es, podemos inducir que el sistema económico al que nos referimos ha de encontrarse con sus límites irrebasables.

Manifiesto Ecohumanista. Cambiemos El Sistema - No Cambiemos el Clima

Hay que cambiar el sistema; es necesario y obligatorio la construcción de un nuevo orden mundial en lo político, económico, ambiental y social; que sea humanista y ambientalmente amigable; con sociedades mas lógicas y justas; donde se respeten los derechos colectivos y ancestrales; se privilegie lo ético y moral y se propugne la erradicación del hambre, la pobreza y la exclusión social.

La maldición de la violencia. Extractivismo al desnudo

La violencia parece configurar un elemento consustancial del extractivismo, un modelo bio-depredador por excelencia. Las actividades extractivistas generan, adicionalmente, graves tensiones sociales en las regiones en donde se realizan. La pobreza en muchos países del mundo está relacionada con la existencia de una significativa riqueza en recursos naturales.

Petróleo, medio ambiente, cambio climático y seguridad: Macondo, otra advertencia más

El típico entendimiento de que el desarrollo tiene como fundamento el crecimiento económico dibuja un esquema que apunta a la debacle socio-ambiental puesto que el crecimiento económico obligadamente requiere de la transformación de la naturaleza hacia un estado mayor de baja, es decir, en desechos, y dado que esa transformación es irrevocable, el medio ambiente establece límites al subsistema económico. Todo uso de los recursos naturales para satisfacer necesidades no vitales lleva consigo una menor cantidad de vida en el futuro.

Entrevista a Manfred Max-Neef, economista chileno

Necesitamos de nuevo economistas cultos, que sepan historia, de dónde vienen, cómo se originaron las ideas, quién hizo qué y así sucesivamente. Una economía que entienda que es subsistema de un sistema finito más grande: la biosfera, y como consecuencia la imposibilidad de tener un crecimiento económico infinito. Un sistema que tenga claro que no puede funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no saben nada de ecosistemas, no saben nada de termodinámica, nada de biodiversidad, son totalmente ignorantes respecto a estos temas.